domingo, 17 de febrero de 2013

¡HASTA CUÁNDO!


    Esta semana he podido conocer que en sólo 24 horas altos personajes del gobierno han dicho hasta seis veces una cosa y su contraria. Lo malo no es la falta de credibilidad que ese tejer y destejer produce, lo perverso es que en sus afirmaciones y negaciones pretenden tener razón en ambas posiciones. Cospedal en esas horas de contradicciones afirmaría que “rectificar es de sabios”, sin acordarse de la segunda parte de ese dicho: “y es de necios hacerlo a diario”. Todo menos pedir perdón.
    El presidente Rajoy, respondiendo a un periodista británico en unas jornadas de “The Economist”, ha dicho: “No he cumplido mis promesas electorales, pero siento que he cumplido con mi deber”. Parece que, en el sentir del presidente, no cumplir lo prometido es un deber de su cargo. ¡Curiosa ética! Un día no lejano, habló de las grandes virtudes de Bárcenas y ahora, cuando está implicado, niega todo sin razones, a la vez que le mantiene en nómina. Para mayor confusión, huye de explicaciones parlamentarias y ruedas de prensa, dando pie a todo tipo de sospechas. Presenta, como un gran alarde de transparencia, sus declaraciones de la renta que han servido únicamente para demostrar que las afirmaciones públicas, cuando habló de sus estrecheces y ganancias, eran mentira.  La indignación pública sigue aumentando por lo que está ocurriendo, ahora el procesado Bárcenas, sin medidas cautelares, se encuentra desde hace una semana esquiando en Canadá, desde donde puede destruir pruebas o, si le conviene, fugarse. Y el gobierno como si nada ocurriera.  
    Por otra parte, las políticas realizadas para salvarnos de la crisis, han servido para hacer más pobres a los débiles y más ricos a los fuertes, abriendo enormemente las diferencias sociales. Así, contemplamos cómo miembros representativos de la patronal deslocalizan sus empresas, pagan con dinero negro, sobornan políticos o estafan. Vemos  cómo muchos banqueros, los mismos que han estafado con engaños a los clientes, se enriquecen y el gobierno acude rápido a hacerse cargo de las pérdidas con el dinero de todos. Mientras, como no hay, hunden la educación, suben las matrículas, destrozan la investigación y ponen la sanidad en manos de empresarios amigos. En un mismo orden de cosas, a un año de la vigencia de la ley 3/2012, el paro supera el 26%, hace emigrar a buena parte de la juventud, lleva a los trabajadores a aceptar salarios de miseria, a la vez que se estima que las horas extraordinarias hechas y no pagadas pueden suponer el equivalente a 300.000 puestos de trabajo, abundando situaciones laborales cercanas a la esclavitud.
    Además de todo esto, su estilo de gobernar nos muestra un paisaje de ministros que siempre tienen razón, que humillan a los funcionarios, que son incapaces de dimitir pase lo que pase, que sólo escuchan bajo importantes presiones, que no les importan las consecuencias de acciones tan irresponsables como las tasas de la justicia o los desahucios, de los que, pese a los compromisos de la vicepresidenta, aun no saben si quiera cuántos son los afectados, habiendo cedido a las presiones después de una cadena de suicidios. Esperemos que la solución no tenga que venir de la denuncia puesta el pasado 23 de enero, desde Ecuador, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Sería otra vergüenza pero que tampoco traería dimisiones.
    Estamos en un nivel tan bajo que, además de una lucha contra la crisis, tenemos planteada la reconquista de la dignidad de España y la recuperación de una democracia que sentimos se nos está escapando de las manos. Quizás deberíamos pensar que los indignos no llegan al poder por sus méritos, sino por los fallos, los descuidos y los silencios de los demócratas.

domingo, 10 de febrero de 2013

JAQUE A LA DEMOCRACIA


     El presidente Rajoy contaba, donde quisieran oírle, que iba a ser el líder de la transparencia. Era, según decía, la única forma para salir de la crisis. Ahora, ante un problema que pone en riesgo al país y que le obligaría a colaborar en su esclarecimiento, se limita a negarlo todo fuera de los cauces democráticos, permitiéndose dar más importancia a los intereses del partido que a los de España. Un jaque a la democracia.
    Cuando el pasado jueves El País sacó “los papeles secretos de Bárcenas”, un asunto que ha trascendido fronteras y dejado al país en estado de coma, el presidente reaccionó despreciando lo que le obliga su representación, las formas y los valores democráticos: primero se escondió, como siempre, dejando a la secretaria general que diera la cara con un guión aprendido y sin razones; después, en un acto exclusivamente de partido, permitió que los españoles, incluida la prensa (nunca sabremos por qué asistieron), pudiéramos ver y oír lo que decía a los suyos. Después hubimos de esperar dos días más para que, en presencia y con el apoyo de la Sra. Merkel, hiciera una comparecencia desde Alemania absolutamente vergonzosa. Transcribo exactamente lo que dijo, para que cada uno opine: “Todo lo que haya se refiere a mí y que figura allí y a los compañeros del partido mío que figuran allí, no es cierto, salvo alguna cosa que es la que han publicado los medios de comunicación. O dicho de otra manera es total y absolutamente falso.” Un auténtico galimatías. Si quitamos las palabras nerviosas y las mal expresadas referencias (lo subrayado), lo que queda es absolutamente contradictorio y difícil de entender. Además, dio pié a una intromisión inexplicable de la Sra. Merkel en un asunto exclusivo de los españoles. Pues bien, con esas dos presencias, Rajoy ha considerado solventado el asunto desde el punto de vista político, dando órdenes a su portavoz para que su grupo bloqueara todas las comparecencias de él y de sus ministros en el Congreso. Una orden que supone dejar en suspenso una de las funciones importantes del Parlamento: el control del gobierno. 
    La razón dada ha sido: “como está en manos de la justicia no deben realizarse intromisiones con el caso Bárcenas”, lo que supone alejar del debate las responsabilidades políticas y el esclarecimiento de los hechos, a la vez que amenazan con infinidad de pleitos. ¡Qué poco da de sí la política para los que no creen en ella! A la vez siguen desprestigiando al PSOE y a Rubalcaba, diciendo auténticos disparates, sin tener en cuenta la situación política. Deberían saber, de una vez por todas, que lo que interesa a los ciudadanos es su futuro y saber si estamos gobernados por un grupo de corruptos. El PSOE, al que se castigó duramente en elecciones pasadas, no puede ser la coartada que se emplee para ocultar la corrupción y el mal gobierno. Al mismo tiempo, el grupo dirigente mantiene una arrogancia que crispa cada vez más a los ciudadanos, mientras que la pelota del desprestigio crece y crece cada día. La permanencia de Ana Mato en el gobierno, por ejemplo, no lo entiende ninguna mente sensata; nos dicen además, con una ignorancia supina de sus leyes, que no pueden despedir al exmarido de la ministra. Los cambios en el gobierno y en el “PP” deben ser para ya. 
    Es urgente una ley de transparencia, que garantice que una elección democrática no es un cheque en blanco para que el elegido haga lo que quiera. La democracia no es una dictadura que se cuestiona cada cuatro años. La esperanza última está en un pueblo que cada vez toma la calle en mayor número, motivado por la desconfianza, la intranquilidad, la confusión y la rabia que les inspira las políticas y los políticos, sólo es consciente de que le están quitando el futuro. La justicia, que parece estar actuando adecuadamente, debe acelerar sus resoluciones. Así lo espero.

domingo, 3 de febrero de 2013

UN GOBIERNO SIN CREDIBILIDAD Y BAJO SOSPECHA


     En  pocos días, el huracán informativo de El País ha barrido la vieja estrategia del “PP” para ocultar su corrupción. Sin querer, me ha traído la memoria el excelente trabajo de la SER sobre la autoría del 11M. Otra inmoral trama del PP. 
     Más de dos años atrás, herencia de Zapatero, se iniciaba el caso Gürtel sobre la financiación ilegal del “PP”. Cospedal, desde Costa Rica, realizaba las siguientes declaraciones: “denuncio a todas las instituciones del Estado y de una manera especial a la fiscalía general, a la policía judicial y a la vicepresidenta De la Vega por su política partidaria en la persecución del “PP”; luego le tocaría el turno al juez Garzón. Era el estilo de la oposición de entonces. Hace unos meses, ya con aquellos del “PP” en el gobierno, la estrategia consistía en resaltar las virtudes de Bárcenas; después, para irse alejando del personaje, resaltaron que ya no militaba en el partido; más adelante negaron sin éxito, algo tan rocambolesco como que aun le tenían en la sede de Génova despacho, secretaria, coche y aparcamiento. Ya olía a chantaje. Más adelante todo el “PP”, incluido Rajoy, opinaban sobre el pago con sobres, repitiendo, “no me consta” a la vez que Cospedal decía con dureza “que cada palo aguante su vela”, pretendiendo autoexculparse. Todos mintieron una y otra vez, sin importarles el daño a su pueblo.
     Ya con El País en la calle, descubiertos los papeles de Bárcenas con los sobresueldos a la misma Cospedal, Rato, Mayor, Arenas, Acebes, Cascos, los viajes de Ana Mato (con informe detallado de la policía) y Rajoy, entre otros, y las donaciones al partido de personas y empresas hasta 7.500.000 €., la secretaria general del “PP” convocaba una rueda de prensa en la que afirmaría: "Niego “rotundamente” lo que dicen los documentos publicados y proclamo la “absoluta” transparencia de mi partido"; además anunciaba una querella contra el mensajero y no contra Bárcenas, a la vez que pretendía hacernos creer que la solución a todo eran las conocidas auditorías. Mientras esto hablaba, García Escudero, presidente del Senado, afirmaba que era cierto lo que decía el periódico, pues efectivamente había recibido un préstamo de 5.000.000 de pts. Al día siguiente sabíamos que el 70% de los donativos eran ilegales, a la vez que otros destacados miembros del “PP” afirmaban que era cierta la información, al mismo tiempo que un calígrafo afirmaba que era la letra de Bárcenas la que figura en los documentos. Las mentiras ahora  para ganar tiempo. 
      Pero la cosa no acaba aquí, Montoro, designado por Rajoy (el que nunca comparece), con su habitual cinismo y tono despectivo, afirmaba en el Congreso que desconocía que Bárcenas hubiera utilizado los beneficios de su amnistía fiscal y que no habría problemas, pues no se permitía el uso a procesados. La afirmación sería inmediatamente desmentida por el propio Bárcenas al presentar en la Audiencia Nacional los documentos que acreditaban que se benefició en casi 11 millones, pagando algo más de 1 millón de impuestos (le hubiera correspondido pagar casi cinco millones); a la vez que los inspectores de su ministerio aclaraban las dificultades para el castigo, dejando en ridículo al ministro y con cara de idiotas a los sufridos ciudadanos que veían como una ley del gobierno legalizaba el dinero de todo tipo de delincuentes y además con ventajas fiscales. 
     La comparecencia de Rajoy, no permitiendo la entrada a periodistas cuando se dirigía a la cúpula del partido en una reunión extraordinaria, es un tanto irregular y poco democrática. Abundó en la estrategia de Cospedal: declaró apócrifo el documento, negó cualquier cobro irregular de él y de su partido, insinuó una conspiración y dijo que haría pública su declaración de la renta y patrimonio. Seguimos necesitando explicaciones en sede parlamentaria donde se discuta el futuro de su actual gobierno, a la vez que se pacta una dura ley para que esto no ocurra jamás. La crisis necesita para su solución un gobierno con fuerza moral suficiente para exigir sacrificios, dialogar y dar explicaciones; el actual ha demostrado su total incapacidad para esta tarea. Nuestro pueblo, que ha soportado la soberbia de unos dañinos recortes que le han empobrecido, ha visto en ese tiempo triunfar a banqueros, empresarios y políticos corruptos. Sería un error dejar exclusivamente en manos de la justicia esa enorme falta de honradez y de escrúpulos, así como el frecuente uso de mentiras. Buscamos legitimar nuestra democracia con valores morales. La legalidad de la justicia va a tropezar con un sistema que no es precisamente activo contra la corrupción, además ya se ha producido la prescripción de algunos de los delitos; van a existir enormes dificultades para obtener las pruebas que demuestren que los dirigentes de las instituciones más diversas han utilizado en beneficio propio y de su partido el dinero de todos. Tenemos la seguridad que nos da la experiencia de que nunca se devolverá lo robado y que esos culpables no irán a la cárcel. Cuando termine el proceso ya habrá pasado la legislatura y todos mirarán para otro lado. Es muy previsible que en la estrategia del gobierno esté prevista la utilización de esta vía, pues la maraña de pleitos hará cada vez más difícil y tardío el esclarecimiento de todo. ¡Ojalá tenga que escribir lo contrario! 
     Por último, siendo verdad que el gobierno dedica más tiempo a desprestigiar a la oposición que a explicar y razonar sus propias políticas, el PSOE tiene también la responsabilidad de acelerar sus necesarios y radicales cambios para presentar una alternativa creíble que elimine la actual incertidumbre y propicie el diálogo con todos los partidos y ciudadanos, pues España vive el momento más difícil de los  últimos años. Hasta la monarquía está en tela de juicio y demasiados ciudadanos empiezan a dudar de las ventajas de la democracia.

domingo, 27 de enero de 2013

DE NASEIRO A BÁRCENAS, CADA VEZ PEOR


     El caso Naseiro, iniciado el 28 de noviembre de 1988, nació por un pinchazo de la Brigada de Estupefacientes de Valencia en el teléfono de Palop. El contenido de las grabaciones dejaría al descubierto, sin lugar a dudas, la existencia de operaciones inmobiliarias para financiar al “PP”. El juez Manglano ordenó la detención de Naseiro, Sanchís y Palop, dejando el caso en manos del Supremo por la condición de Diputado de Sanchís. El alto tribunal archivó el caso por escuchas ilegales. Desde entonces, sin responsables políticos, la corrupción ha seguido desacreditando la política e incluso la legitimidad de la democracia. A veces, lo legal no es lo justo ni lo conveniente. 
     El llamado caso Gürtel, abierto por el juez Garzón el 6 de febrero del 2009, se inició también en Valencia, aunque con un recorrido jurídico mucho más tortuoso, pues además de declarar ilegales las escuchas que demostraban las acusaciones, costaría la carrera (inhabilitado durante 11 años) al prestigioso juez del caso, en situación mucho más confusa y con un importante apoyo jurídico nacional e internacional sobre su inocencia. Garzón sería elegido el 7 de julio de 2011 miembro del Comité Europeo para la Prevención de las Torturas y los Tratos Inhumanos o Degradantes, toda una ironía a la que se uniría la petición, sin respuesta, realizada al ministro Gallardón para su indulto por la asociación de Magistrados Europeos para la Democracia y las Libertades (15.000 jueces). Un ministro que ha demostrado menos escrúpulos en otros indultos.
     El caso Gürtel afecta a 23 empresas y cinco autonomías del “PP”; ha costado la dimisión de 1 consejero de la Comunidad de Madrid, 1 diputado y 2 senadores de las Cortes Generales, 1 diputado de las Cortes Valencianas y 2 alcaldes, todos considerados implicados por su partido. Pese a la gravedad y a la repercusión social e internacional, el gobierno evita un desenlace contundente en tiempo adecuado para ganar confianza. Así lo confirman los recientes compromisos de auditorías externas ya prometidos e incumplidos hace tres años; el anuncio por Cospedal de la desaparición del despacho de Bárcenas desde abril del 2010, en cuyo teléfono aún contesta su secretaria para desmentirlo; nadie niega que sus documentos están en la sede del “PP”, pero no los ponen a disposición del juez. Nadie actúa para conocer cómo han entrado los 10 millones de €, demora que facilita su salida a otro paraíso fiscal; Rajoy no va al pleno del Congreso y Montoro insulta a la inteligencia en la comisión de E y H. Esperaremos más datos, pues este caso parece unido a  una lucha interna, algo mafiosa, en el “PP”.
     Mientras la corrupción sigue imparable, el gobierno, que nos cree tontos, cuenta una extraña realidad de España para este año, pero los datos marcan algo muy distinto:
  • La EPA dice del primer año de Rajoy que han destruido 850.000 empleos y creado 700.000 parados. El paro juvenil ha subido al 55%, mientras el empleo es más precario y el salario más bajo. La nueva ley está siendo nefasta y no será suyo el éxito cuando el empleo suba con el crecimiento. Eso ha pasado siempre.
  • Pese a los enormes sacrificios incumplimos, el déficit supera al previsto en casi 1 punto. Otro fracaso en la meta principal del gobierno. 
  • Estamos siendo ninguneados por Europa. El único cargo es el socialista Almunia. En un solo año han desaparecido tres cargos españoles.
  • Mientras la zona euro frena su caída, el FMI da en 2013 para España una bajada de -1,50%, tres veces más de lo previsto por el gobierno…
  • Demasiados problemas para tan poco gobierno, 2013 puede ser el peor año de la crisis. La oposición debería reaccionar ilusionando a los suyos con caras nuevas. 


domingo, 20 de enero de 2013

AHORA, LA SANIDAD RURAL


    Castilla-La Mancha, debido a que su presidenta es también la secretaria general del “PP”, se está transformando en el territorio modelo de las políticas más duras del gobierno de Rajoy. Su interés por ser la adelantada está aumentando, pues parece adivinar un cambio de gobierno; además en su región, con un solo diputado de diferencia, sabe que tiene poco futuro. Por eso no debemos esperar concesiones, explicaciones ni razones de sus actos. Salvo que las movilizaciones creen un clima social que no esperan y se lo pida el propio Rajoy o exista sentencia firme del TSJCM.  
    Toca recorte en la sanidad rural, por ser ésta una parte del pastel que no es precisamente un nicho de negocio para la privatización como puedan ser los hospitales de Manzanares, Tomelloso, Villarrobledo y Almansa y muy especialmente Toledo y Ciudad Real que al parecer van a seguir el camino que en este caso nos marca Madrid.
    La Orden de la Consejería de Sanidad por la que se reducen los horarios de las urgencias en los Puntos de Atención Continuada afecta a 21 localidades. No parece estar respaldada por un estudio solvente que justifique lo que ordena; no se han dado explicaciones, ni se ha contado con el respaldo de los profesionales implicados. En algunas poblaciones se vulnera la ley estatal que obliga a la atención continuada en poblaciones a una distancia máxima de 30 minutos. La presidenta, en un alarde de desconocimiento de su región, afirmó públicamente que en ningún caso se superaban los 15 minutos. La realidad del territorio afectado indica que hay al menos 12 itinerarios que superan los 30 minutos que marca la ley, como muestra tres casos: La Vegallera-Elche de la Sierra en Albacete (comprobados 44 minutos con acta notarial), Majaelrayo-Cogolludo e Irueste-Sacedón ambos en Guadalajara. Por esa y otras razones, algunos alcaldes, el primero el de Tembleque, han presentado recurso contencioso-administrativo y el TSJCM ha suspendido cautelarmente la Orden. No cabe duda que el TS ha visto el importante daño social de su aplicación para decretar la suspensión, pese a corresponder ésta a las potestades organizativas del gobierno regional.
    La decisión no parece haber tenido en cuenta que de los 100.000 vecinos afectados hay muchos mayores de 70 años, algunos viven solos y sin cobertura telefónica, no conducen y tienen poquísima movilidad, lo que hace difícil la utilización de alguna de las alternativas que se proponen. Hablamos de poblaciones que tienen caminos de montaña de difícil trazado y mala meteorología. Muchos profesionales dicen que es preciso ver al paciente  para decidir y que por teléfono no es posible. El consejero ha afirmado que hay una urgencia por noche; los médicos afirman que son 10 o 20. El presidente del Colegio de Médicos de la región se ha preguntado: ¿Quién será responsable ahora si ocurre una desgracia en alguno de los municipios afectados? 
    Tampoco se conoce un estudio económico que establezca detalladamente el ahorro y el coste de las alternativas propuestas (ambulancia, teléfonos y hasta helicóptero), tampoco se han buscado ahorros de menor coste social (suprimir la partida de divulgación y campañas institucionales, rebajar el número de cargos de confianza o suprimir privilegios a los expresidentes…). El consejero, como respuesta, va a recurrir la suspensión e incluso amenaza con un plan B más duro. Todo menos dialogar.
    Sra. Presidenta, en el periodo de su dirección política nos tiene acostumbrados a continuas contradicciones en su discurso, a costosas descoordinaciones en la gestión y a una gran insensibilidad hacia todo lo social. Tenga en cuenta que los ciudadanos afectados no tienen la culpa de vivir en lugares apartados de la región y tener que depender de sus decisiones.  

domingo, 13 de enero de 2013

IDEOLOGÍA, NEGOCIO Y CORRUPCIÓN (Continua el análisis del primer año de gestión)


En las pasadas elecciones generales, el “PP” se presentó con un programa que pretendía marcar sus principios ideológicos. Estaba basado en la bajada de impuestos, el respeto a determinadas líneas rojas de tipo social y una serie de reformas estructurales escasamente definidas. Al mismo tiempo que pretendía un enflaquecimiento del Estado y un aumento del centralismo. La gestión del pasado año ha descubierto la realidad de lo que pretendían: las llamadas líneas rojas eran únicamente el reclamo para conseguir el voto de los desengañados por la crisis; las reformas estructurales no estaban pensadas ni tenían previsto cómo hacerlas; respecto al enflaquecimiento del Estado, el centro de su ideología, se ha ido transformando en una excelente línea de negocio para los suyos a la vez que la tarea pública, especialmente la autonómica, aumentaba la ya generalizada corrupción. Por último, la desesperada salida de CiU, su tradicional colaborador, ha dejado al descubierto la ausencia de ideas políticas del PP ante los problemas de Estado, a la vez que muchas de sus autonomías no admiten ya el centralismo. Han acertado en que el momento para defender sus intereses ha sido el adecuado, pues gracias al clientelismo generalizado en el país no existe fuerza moral en los partidos políticos, en los sindicatos ni en buena parte de los movimientos sociales. 
      En esta situación los afectados por el expolio social salen a la calle indignados ante las privatizaciones y los recortes, llenos de razones, a la vez que se ven impotentes para contener el empobrecimiento de unas clases medias que han experimentado en 2012 la mayor caída de ingresos desde que existe este dato, agudizado por las injusticias de un gobierno que obstaculiza la defensa jurídica de los ciudadanos y modifica las reglas democráticas relacionadas con la protesta. Mientras vemos cómo se pierde prestigio internacional, se incumplen los objetivos económicos marcados por Europa y España se hunde en una desesperante caída que hace inútiles los sacrificios realizados. Para mayor ignominia, el FMI, el mismo que propició y alabó los recortes, dice que por ese camino nuestro país va hacia la ruina. Pese a ello, nadie parece tener intención de cambiar el rumbo que nos ha llevado a los recortes, e iniciar de manera rápida políticas de crecimiento que disminuyan la gran lacra del paro.
      La privatización de la sanidad es un gran negocio que está siendo liderado por los grupos Capio y Rivera Salud (el de Alcira), donde se acercan a medrar muchos políticos del gobierno, quienes ocultan con eufemismos (“aprovechamos las sinergias entre lo privado y lo público” o “externalizamos servicios”), unas privatizaciones que se realizan sin estudios que las justifiquen y con una opacidad democrática absoluta. En la privatización de la enseñanza la gran beneficiada está siendo la jerarquía eclesiástica que actúa en esta cuestión como una sociedad anónima, aceptando con sus expresivos silencios las injusticias sociales de todo tipo que propician la pobreza. Mientras tanto, vemos impotentes cómo se degrada la enseñanza pública, disminuyendo los profesores en todos los niveles, los servicios complementarios, las becas, aumentando el coste de las matriculas, los másters…Muchos universitarios se van a estudiar a Francia por ser más barato.
      Vemos también que no hay interés en atajar la corrupción: el Banco de España, el organismo supervisor que podría evitar una parte, miró para otro lado; el Tribunal de Cuentas tarda años en sus informes así como las sentencias firmes en la justicia. Todo en un momento en que es más necesario que nunca conseguir el prestigio de la POLÍTICA para encontrar soluciones válidas, consensuadas y creíbles. 
      Ahora parece que la Camorra italiana busca cobijo en España. ¿Será casualidad?

domingo, 6 de enero de 2013

LA SENSACIÓN DE SER SUBDITO (Análisis de un año de gestión)


     Tengo esa mala sensación, mientras veo como el gobierno limita los derechos básicos de una democracia que, en un tiempo atrás, la sentía como ciudadano. Me refiero a la merma que están provocando en la calidad de los servicios públicos básicos por su utilización economicista; excusa con la que realizan recortes para privatizar la educación, la sanidad, así como para encarecer la justicia para eludir de su uso a los que menos tienen o abandonar a los dependientes. Al mismo tiempo que limitan el derecho de protesta y proliferan las investigaciones policiales sin control. Comprendo la necesidad de sacrificios para superar la crisis pero no la prepotencia que exhibe una mayoría que manda sin gobernar, tampoco la ausencia de explicaciones sobre lo que se nos  impone y, sobre todo, me domina una sensación de impotencia hacia un gobierno que exige sacrificios al pueblo, con frecuencia injustos, sin contar con ese pueblo. Mientras hace esto, protege a la banca, a los que evaden capitales, a los suyos con los que comparte una extraña mezcla de ideología y negocio, así como a las grandes corporaciones como las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV). Observo también cómo los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, o cómo los jóvenes, muchos de ellos bien preparados, tienen que emigrar por no tener futuro en su país. Por todo ello me siento súbdito. Aunque bastaría para sentirme así, el que no me considero representado por unos partidos políticos que fomentan la sumisión.

     Por otro lado, la evolución de la economía para cumplir con el déficit ha sido:

     Podemos decir que a doce meses de su investidura todos los indicadores económicos han acelerado su deterioro, a la vez que aumenta el paro. Hoy tenemos la misma población activa que en 2003 con cinco millones de habitantes más; con una disminución del 20% en las políticas activas de empleo. A su vez, la falta de transparencia ha creado 300 casos de corrupción política. Casos como el de Bankia y otros menos conocidos como el caso del Banco de Valencia al que se inyectaron 7.000 millones de euros de dinero público, vendiéndose poco después a la Caixa por el precio de un euro. Esa mala administración nos llevará a un déficit cercano al 7% del PIB.

     Otro elemento alarmante de este primer año ha sido la improvisación, pues si tuvieran un proyecto serio, profundo y consistente lo presentarían como un paquete conjunto y con sentido y no a base de decretos inconexos cuyos contenidos nadie conoce antes de que se anuncien.

     Rajoy ha dedicado mucho tiempo a oscurecer el pasado pero no ha conseguido iluminar el futuro. En 2013, hará una nueva exhibición de resistencia con improvisaciones, eufemismos y promesas. Como ha hecho siempre. Me está haciendo pensar que lo que es bueno para España no es bueno para los españoles. Curioso, ¿no?