domingo, 18 de febrero de 2018

EL FINAL DE LA "OMERTÁ"

   La corrupción del PP hunde sus raíces en los tiempos de Fraga, se desarrolla de forma exponencial con Aznar y Cascos y se mantiene con Mariano Rajoy, hasta que la prescripción de los supuestos delitos de financiación ilegal ha amortiguado los riesgos de cárcel para algunos de los delincuentes y ha facilitado el que ahora se conozca públicamente. Una corrupción masiva, estructural, sostenida en el tiempo y que pagaba el silencio de los corruptos con el dinero de la extorsión.
    Rajoy siempre ha tenido palabras de apoyo hacia los sucesivos imputados: Luis Bárcenas, no sólo en aquella grabación de "Luis sé fuerte", además en Vitoria dijo que no se podría demostrar nunca que “Bárcenas no era inocente”, cuando ya estaba imputado. “Siempre estaré delante, detrás y a tu lado”, le dijo a Francisco Camps en la plaza de toros de Valencia cuando empezó a asomar la Gürtell.“Quiero para España un gobierno como el de Matas en Baleares”, le dijo a Jaume Matas cuando éste era presidente de aquella comunidad autónoma y ya saqueaba el dinero público y se montaba un palacete multimillonario, a la vez que en su autonomía se celebraban fiestas escandalosas. Apoyó de palabra a Ignacio González una Navidad, cuando el presunto corrupto, que todavía presidía la Comunidad de Madrid, exhibía un derrochador plan de vida multimillonario, imposible de explicar con su sueldo y el de su mujer. Mariano dijo que Ignacio González era un gran presidente...
   Al menos quince imputados, con cargos de importancia, han confesado, en menos de dos meses, la financiación ilegal del PP. Citaremos por su sinceridad a Ricardo Costa y por todo lo contrario a Francisco Granados. Y parece que las delaciones van a continuar, por lo que, con un cierto optimismo, podemos creer que puede ser el final de la "omertá".
   Quizás sea también, con lo que ya sabemos, el momento de recordar al Juez Baltasar Garzón, que abrió investigaciones serias, e imputó a altos cargos del PP en Madrid y en Valencia, y acabó siendo expulsado de la carrera judicial. Al Juez Elpidio Silva a raíz del caso Blesa y del caso Bankia. Al Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, que dimitió aparentemente por diferencias con el Gobierno en Cataluña... y no hablamos de nombramientos, en puestos clave, en el poder judicial.
   Por último una reflexión, repasando ligeramente la biografía de Mariano Rajoy. Inició su meteórica carrera política con "AP" como Concejal en el Ayuntamiento de Pontevedra. En 1990, cuando el nuevo "PP" iniciaba su andadura con José María Aznar como Presidente, fue nombrado Vicesecretario General, sustituyendo a Arturo Moreno,  debido a su presunta implicación en el caso Naseiro. Desde 1996 cuando Aznar llegó a la Presidencia del Gobierno, ocupó los ministerios de Administraciones Públicas, de Educación Cultura y Deportes, y posteriormente de Interior. Hasta que en 2002 ocupó la vicepresidencia y el ministerio de la Presidencia. En 2003 sería nombrado, sorprendentemente, candidato a la Presidencia y Secretario General del "PP". Con esta biografía nadie puede dudar que Rajoy conoce perfectamente las tareas de gobierno y las de partido y de éste especialmente las finanzas, desde hace más de 25 años. Además sabemos que el "PP" es un partido de estructura piramidal en la que el Presidente nombra y destituye a quien le parece.
   Con todo esto resulta difícil entender que, teniendo en cuenta todo el poder que ha ejercido, los manejos de la corrupción se hacían a sus espaldas y como consecuencia no le alcance responsabilidad política y penal alguna. Es que es necesario reconocer la tremenda capacidad que posee para conseguir que todos creamos, incluidos los jueces, que ha estado manejando el poder (en partido y gobierno), sin ser responsable de nada.

domingo, 11 de febrero de 2018

RAJOY SIGUE SIN ENDEREZAR EL RUMBO

   Rajoy sigue pensando que el "inmovilismo" es la mejor estrategia y también que el "España ha salido de esta crisis" le va a servir de refugio siempre. Perdió la oportunidad que le brindaba el último Congreso del "PP" para haber creado contrapesos internos de autoridad que permitieran algún juego democrático dentro de su partido. Por el contrario, ha seguido refugiándose en el bunker creado con los más fieles, para los que todo lo que hace es estupendo, rechazando crear un proyecto político conforme a ideas, principios y valores democráticos. Así, con astucias y los ocasionales apoyos legales, gobierna el país como dirige el partido. Esa rigidez ha permitido que Ciudadanos, un partido poco maduro, haya roto su, hasta ahora, monolítico espacio político. Por ello la desconfianza en las instituciones, las mentiras, las medias verdades, los silencios y las corrupciones se mantendrán todas vivas, mientras siga creyendo que seguir sin rumbo es lo acertado. La realidad es que el descontento continuará aumentando, al mismo ritmo que su desprestigio.
    En la corrupción, Camps, que se creía salvado, se encuentra ahora en el centro de la trama de la "Fórmula 1", pues la fiscalía halla indicios que le sitúan en las irregularidades de la construcción del circuito urbano. Al menos Francisco Camps y Mario Flores fueron interrogados por estos hechos. Las declaraciones practicadas son consecuencia de una operación policial desarrollada recientemente con la mayor discreción y el juez ha declarado el secreto del sumario. Su imputación podría aumentar el riesgo para Rajoy. Su última respuesta: "son sucesos ocurridos hace muchos años y lo que interesa ahora son las preocupaciones de los ciudadanos". No tiene en cuenta que el CIS sitúa la corrupción en 2ª lugar de las preocupaciones de los ciudadanos. 
   Ahora se abre otro nuevo escándalo, pues el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha maquillado la cúpula policial con nombramientos de nuevos jefes para que den la cara, manteniendo en su puesto y con sus prebendas a algunos de los miembros más destacados de la corrupciones que heredó de Fernández Díaz. Tampoco ha retirado las medallas que el juez José de la Mata le ordenó revisar –tras el escándalo del pendrive del caso Pujol– concedidas al inspector jefe Bonifacio Díaz y al exdirector adjunto operativo Eugenio Pino, manteniendo en sus privilegiados puestos de las embajadas de México y Países Bajos a Díaz y a Fuentes Gago. Ya todo es posible.
   Como contrapunto a la situación, mantiene y aumenta los delitos para la "prisión permanente renovable", una acción claramente electoralista dirigida a la emotividad de sus votantes. Es un falso dilema elegir entre los derechos humanos y las víctimas. Endurecer más una ley dura no nos protegerá frente a la irracionalidad, el fanatismo o los trastornos de personalidad. La cadena perpetua, ya en vigor, no sirvió para evitar el asesinato de Diana Quer y tampoco evitará el siguiente.
   La última ha sido llamar a las familias a ahorrar para las pensiones y la educación. No tiene en cuenta que los sueldos de los trabajadores han bajado, que ha aumentado el número de parados sin prestaciones y de larga duración, y sigue aumentando la brecha social. Cuando una buena parte de familias españolas no llega a fin de mes, parece un sarcasmo ese consejo. Pero además parece comunicar la idea de que no hay solución para el futuro de las pensiones y que la educación pública podría desaparecer, más si sabemos que el 20% de docentes son interinos ilegalmente. Debería darse cuenta de cómo vive una gran parte de los españoles y dar más juego a la oposición, en lugar de demorar indefinidamente los acuerdos, para seguir haciendo sólo lo que quiere. Va siendo tiempo de tomar decisiones que abran un cambio de rumbo.

domingo, 4 de febrero de 2018

DESPUÉS DE TODO, SEGUIMOS SIN POLÍTICA

   Hace unos días, El País confirmaba que Rajoy, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y algunos ministros  llamaron a miembros del Tribunal Constitucional para "trasladarles lo grave que sería investir a Puigdemont". La separación de poderes ideada por Montesquieu como imprescindible en toda democracia, dejaba de existir y apenas nadie se inmutó. El gobierno de Rajoy había decidido que nuestra "consolidada democracia" no necesitaba el uso de la política para solucionar los problemas políticos. La justicia, bajo su influencia, debería hacerlo. Y así sigue siendo en el tratamiento dado al problema catalán en los últimos años, pese a la facilidades para tratar una solución política ofrecidas por el primer partido de la oposición. Añadir que el Tribunal Constitucional dejó de ser un órgano exclusivamente consultivo desde 2015, cuando el PP le otorgó, con su mayoría absoluta, poder sancionador y puso al frente al magistrado Pérez de los Cobos, el mismo al que quiso colocar en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Sin duda el gobierno piensa como Maquiavelo que el fin justifica los medios. Aunque no ha podido evitar un cierto desprestigio externo.
    Cuando mayor era la angustia por el problema catalán, la Fiscalía, en pleno juicio Gürtell, pidió que se aplicara la doctrina Botín, para decir que no veía delito en el borrado de los ordenadores y no se imputara a la actual Secretaria General, al técnico de los ordenadores ni al abogado. Recordemos que, unos días antes, se nombraron jueces en el TS, entre ellos al número dos de Gallardón y a un ex senador del PP. 
   Sería injusto no reconocer que la aplicación del 155 ha supuesto, aparentemente, una visión distinta al problema de Cataluña y últimamente también gracias al descubrimiento de los "email" por periodistas del programa de "Ana Rosa", a los que hay que agradecer mucho de lo conseguido. Ahora sabemos la diferencia de ambiciones y las estrategias que existen entre los independentistas. Aunque sólo unas cuantas horas después Junqueras planeara combinar una Presidencia de la Generalitat simbólica y otra efectiva. Por su parte, el presidente del Parlament cree que la investidura de Puigdemont se hará para formar gobierno. A su vez Puigdemont añadiría, desde Bruselas, que lo publicado es cierto pero que él sigue siendo el President. Ningún independentista quiere ser responsable de su caída, ni de nuevas elecciones. Veremos cómo se resuelve la crisis por el poder, con Puigdemont estable en Waterloo. De actuaciones políticas ni se habla.
    En medio de este barullo, en la comisión del Pacto de Toledo en el Congreso, Báñez ha explicado que, por primera vez desde 2008, los ingresos por cotizaciones crecen a un ritmo del 5,3%, una tasa superior al 3% que aumenta el gasto. Báñez también ha asegurado que desde 2012 los pensionistas no han perdido poder adquisitivo sino que han ganado el 0,02%, teniendo en cuenta la inflación media anual hasta el 2017 y ha valorado que las pensiones hayan subido todos los años después de que el gobierno de Mariano Rajoy decidiera acabar con la congelación de 2011 y que no hay peligro para las pensiones. Medias verdades escogidas que son mentiras flagrantes.
    Por último, el pasado jueves infoLibre publicó un manuscrito de tres folios que el político Ignacio González escribió en 2012 sobre su ático de Estepona, incautado por la Guardia Civil en los registros de Lezo. La información, de la periodista Alicia Gutiérrez, analiza el contenido de esas cuartillas y deja bien claro que Cospedal, quien en aquellas fechas presidía la Junta de Castilla-La Mancha, participaba de las conspiraciones de las cloacas de Interior que destapó Público al difundir las grabaciones secretas en el despacho del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Habrá que contrastar, y en caso positivo, completar la noticia más adelante.

domingo, 28 de enero de 2018

MALOS TIEMPOS PARA RAJOY

    El resultado de las elecciones catalanas ha marcado, entre otras cosas, un nuevo tiempo para Rajoy y no precisamente favorable. Los catalanes han castigado su reciente pasado de anticatalanismo y la denuncia del Estatut ya aprobado en referéndum. Además, estas elecciones, en las que han primado el sentimiento y las banderas, han valorado la valiente oposición de Inés Arrimadas. Unas elecciones que han provocado que las encuestas electorales para unas generales den al "PP" empate técnico con Cs. Noticia que Aznar ha recibido con júbilo por su evidente apoyo a Cs. Éstos por su parte han impedido al "PP" la formación de grupo en el "Parlament". Últimamente, la acelerada, impaciente y publicada reacción de Rajoy contra Puigdemont ha propiciado un informe desfavorable del Consejo de Estado, que quita solvencia jurídica a la denuncia y lleva al Constitucional al límite. Mientras Torrent sigue adelante y convoca el pleno de investidura para el próximo martes. Todo ello coincide con que el actual gobierno es el más flojo de los nombrados por Rajoy. 
    Esta semana "Oxfam Intermón" informaba que la recuperación económica ha favorecido cuatro veces más a los más ricos y que el 1% de los españoles controla la cuarta parte de la riqueza nacional. Por otro lado, la mesa del Congreso, controlada por el "PP" y Cs, tiene paralizadas casi 400 propuestas sobre nuevas leyes, corrección de algunas y supresión de otras como la Ley Mordaza. Realmente el Congreso no está cumpliendo sus funciones. A ello puede unirse el desdeñoso gesto de Rajoy sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres al decir: "No nos metamos ahora en eso", que ha supuesto la paralización de actuaciones y la crítica de los medios europeos. Lo que marca la sensibilidad del Presidente en la compleja problemática que rodea la igualdad de género... A todo esto se une el avance en algunos de los importantes juicios del "PP" y otras facetas de la lucha por lograr su impunidad. Veamos algunas de las últimas:
   La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado el procesamiento del "PP" por la destrucción de los discos duros de los ordenadores que el extesorero Luis Bárcenas utilizaba en la sede del partido en la calle Génova de Madrid. Ésta es ya la segunda vez que como partido tendrá que pasar por el banquillo. La primera vez se dio con la pieza del Caso Gürtell conocida como Primera Época, por ser beneficiado económicamente. La instructora del caso, Rosa Freire, confirma el procesamiento de la actual tesorera del PP, Carmen Navarro, el informático José Manuel Moreno y el abogado de la formación Alberto Durán y ha desestimado las peticiones de éstos.
    En la Gürtell valenciana, tanto los delatores como los que se inculpan, han señalado a la práctica totalidad de la cúpula de dirigentes del "PP" valenciano como corruptos y en especial al expresidente Camps. Como consecuencia de todo ello, ya se sabe que el tribunal impondrá únicamente una multa conjunta de 1,5 millones de €. Estos nueve empresarios que se autoinculparon, no sólo se han librado de la cárcel, sino que siguen copando las adjudicaciones públicas: 52 millones tras confesar. Mientras, el gobierno sigue nombrando sus jueces. Estos días toca nombrar en el Tribunal Supremo.
   Preguntado Rajoy sobre la Gürtell valenciana, dijo no conocer nada de los hechos, ni siquiera sabía si Camps pertenecía o no al "PP". Mientras éste, que no está imputado, sigue cobrando del Consejo Consultivo Valenciano 58.000 euros anuales. Hasta ahora conocemos los casos de: Bárcenas, Álvaro Lapuerta, las imputaciones al PP como partido, los de Valencia, Baleares, Madrid... Muy atrás quedaron las frases: “Esto no es una trama del PP, es una trama contra el PP”, o “Nadie se vende por tres trajes”. Cada vez es más difícil creer que Rajoy sea ajeno a las tramas de corrupción del "PP". 

domingo, 21 de enero de 2018

¿QUE ESTÁ PASANDO EN NUESTRA SOCIEDAD?

   Después del 15M, por tomar una fecha de referencia, creímos que habíamos descubierto un nuevo camino en la democracia, pero sin saber cómo y a pesar de la entrada en la política de dos nuevos partidos, el resultado de las votaciones ha ido marcando un camino aún peor. No es fácil entender cómo elección tras elección, el "PP" ha seguido ganándolas, pese a la enorme corrupción estructural, que sigue aumentando gracias a la "delación premiada"; a incumplir continuamente sus compromisos y a que su información tenga enormes lagunas, cuando no infinidad de mentiras. El voto en España no penaliza la corrupción, sin embargo ocupa el 2º lugar en sus preocupaciones. Lo curioso es que después se minusvaloran las instituciones que gestionan los políticos que han elegido unas semanas antes. Incluso vemos con normalidad como cuando más conciencia hay sobre la muerte del planeta, las energías renovables se desechan. Nuestra sociedad, más que razonar, parece seguir su horóscopo. ¿Qué está pasando?
   Está muy aceptado que existen dos vías de pensamiento: una, rápida, intuitiva y emocional, y otra, más lenta, esforzada y racional. La primera proporciona conclusiones de forma automática y es muy influenciable, y la segunda, respuestas más elaboradas y conscientes. Lo peculiar es que, en la mayoría de las ocasiones, no reflexionamos sobre cuál de las dos ha tomado las riendas de nuestro comportamiento. Eso explica, en parte, la situación actual. Sin darnos cuenta, en este tiempo empleamos preferentemente el sistema emocional con poca o nula racionalidad. Es sorprendente que la gente vote sin conocer los programas y guiado, mayoritariamente, por la simpatía o antipatía que despiertan sus líderes, o por otros aspectos basados, generalmente, en juicios que formamos con muy poca información. También, con frecuencia, cuando se cambia de opinión, "no se recuerda" cómo pensábamos antes. Es necesario que la racionalidad se acompañe de emotividad y viceversa, aunque lo mejor es que controle la racionalidad.
    Un ejemplo histórico del dominio de la emotividad fue la llegada de Hitler al poder en una votación democrática. En ese momento, el pueblo alemán llevaba años humillado y votó de forma mayoritariamente emotiva al político que le hablaba de recuperar el orgullo del pueblo alemán, eliminando a los causantes. Recordemos que la exclusiva racionalidad, fomentada por la Ilustración, nos llevó al despotismo ilustrado. 
    En este tiempo, muchos políticos, que tal vez no hayan leído a los patrocinadores de la democracia emocional, la practican a menudo con desmesura y lo que exhiben es un manojo de sensaciones inconexas. Tenemos ejemplos de todas clases, desde el histrionismo de políticos populistas, hasta los que se comportan como si actuaran en una telenovela. El abuso de la emotividad suele dejar al descubierto la falta de ideas constructivas y la impresión de que sólo nos interesa la publicidad.
    En las últimas elecciones catalanas ha primado la emotividad con más banderas que programas. En el conjunto de España, observamos que la izquierda se ha dejado perder la emotividad patriótica (bandera e himno por ejemplo), sin hablar de la utopía y ha perdido parte de su racionalidad en programas explicados y el análisis crítico de sus hechos. La derecha ha perdido los valores democráticos más racionales, aunque maneja bastante bien la emotividad de los valores patrios, utilizando a su antojo los medios de comunicación, incorporando eslogan como "todos los políticos son iguales", "la culpa es de Zapatero" y utilizando, según convenga, la superioridad y el victimismo con la constancia que exigía Goebels. Hasta ahora con éxito. Existe también un generalizado comportamiento (más en la izquierda) de votar con desgana al menos malo y no con la alegría contagiosa de votar al mejor. Las listas, fruto del clientelismo, dan esos frutos. 

domingo, 14 de enero de 2018

NECESITAMOS UN PROYECTO DE FUTURO

   Todo lo que está ocurriendo en nuestro entorno nos avisa de que estamos cambiando de manera importante nuestra forma de vivir: la duración media de la vida llega a los 86 años y nacen menos niños, por lo que se está creando un grave desequilibrio; la juventud sale del hogar con más de 30 años; la comunicación ha cambiado hasta el asombro y ahora nos vamos dando cuenta de que eso no nos hace más felices, e incluso pensamos que podemos estar creando peligrosas adicciones; el Bitcoin y otras monedas digitales que pueden abrir caminos nuevos para la economía y la forma de vida; el tamaño de los hogares se ha reducido, la mujer avanza, aún a cortos pasos, hacia la igualdad...Pese a vivir un mundo real muy distinto al de la anterior generación, la actual política española es incapaz de construir un nuevo proyecto de futuro que dé sentido y normas a este nuevo tiempo. Aquí cabe preguntarnos, cuándo tendremos un proyecto de futuro, pues con el actual gobierno, claramente inmovilista, están creciendo la avaricia, el egoísmo, la impunidad y la injusticia social.
    A lo largo de la historia del hombre, se han ido construyendo y adaptando valores, a medida que avanzaba. Actualmente, esos valores pueden también adaptarse y servir de referencia para este nuevo tiempo. Valores como la honestidad, la verdad, la amistad, la solidaridad, la educación en el respeto al otro..., valores que la humanidad ha tenido que adaptar en cada tiempo. Pero quizás sea conveniente analizar antes, aunque sea someramente, la actual situación política de España para saber de dónde partimos.
   Una buena parte del pueblo español cree que sigue padeciendo los recortes en educación, sanidad, dependencia, investigación, salarios, justicia social, e incluso libertades. Es claro que una parte de la población no tiene esa sensación y cree el mensaje de euforia que trasmite el gobierno. Por otro lado, no se está planificando: no tenemos un plan energético que permita aprovechar nuestra importante abundancia de las energías renovables; se violan con frecuencia los derechos humanos; las facilidades que se dan a la banca, a las eléctricas y a otras grandes empresas son la causa de que en sus Consejos de Administración se acomoden expolíticos; la naturaleza no se cuida y poco a poco se va deteriorando el territorio y se abandona el medio rural... 
   Por otra parte los partidos políticos, responsables también de la carencia de proyecto, se comportan como si la democracia sólo permitiera un ganador y carece del imprescindible sentido del diálogo político-programático para gobernar. No conciben que el que gana puede formar parte de la oposición. Es posible que hayan hecho mucho daño los gobiernos de mayoría absoluta o aquellos que compraban la mayoría sin entrar en la negociación programática. Practican de forma muy desigual la democracia interna, abunda el clientelismo a la hora de presentar sus listas. En elecciones parece que los programas no existen o si existen no se habla de ellos. Sólo se busca la destrucción del contrario. No se controla la financiación, pues faltan leyes que regulen su comportamiento y, sobre todo, falta una nueva Ley Electoral más proporcional.
   Los medios de comunicación carecen de la arquitectura legal de libertades y derechos que conforman toda democracia. Conocimos una época en la que la falta de libertad se identificaba, justamente, por el miedo a hablar. Hoy existe variedad. Abundan demasiado los que seleccionan la información, cuentan mentiras y medias verdades, lo que, en buena medida, se utiliza para negarle al ciudadano el acceso a la verdad. También existe, en menor medida y especialmente en la red, los que investigan para que conozcamos esa verdad. Por último añadir que no veo posible solución con el actual gobierno, por lo que la responsabilidad última es del ciudadano cuando vote. 

domingo, 7 de enero de 2018

UNA MIRADA CRÍTICA AL FUTURO AÑO

   Un país no puede existir sólo porque lo diga su Constitución. La nación es previa a la Constitución y ésta se limita a legitimar aquella. Pero a su vez, ésta debe ser cuidada como algo vivo, actual y útil. Cuando se convierte en algo meramente declarativo, sin vigencia social y sin eficacia normativa, es necesario su cambio, actualizando sus compromisos, generando nueva ilusión, a la vez que recupera la utilidad y la vigencia de la nación a la que sirve. La Constitución del 78 ha dado enormes servicios al país y debe ser el punto de partida para iniciar una reforma que mire a un nuevo futuro al que apunta claramente la nueva revolución industrial, social y política que estamos viviendo quizás, y ahí está lo grave, sin ver sus consecuencias.
    Pero reformar una Constitución no es una tarea que pueda hacerse con prisa y saltándose informes y debates, es necesaria una buena voluntad para que quepan todos sin vencedores ni vencidos. No podemos seguir manteniendo la ficción de que todos los poderes territoriales de España son leales a la Constitución, porque no es verdad. Es preciso revisar nuestro ordenamiento jurídico para garantizar que este principio básico para cualquier sociedad democrática sea políticamente efectivo. No podemos seguir así.
    Estamos asistiendo, sin valorarlo, al vaciamiento creciente de la fórmula básica que afecta a todo su contenido: "El Estado social y democrático de derecho", establecido como primacía en la Constitución de 1978. Párrafo violado por los sucesivos recortes laborales y sociales, así como en la igualdad de derechos de hombres y mujeres. Pero también de libertades básicas, como la conocida por “ley mordaza” o la que afecta al Código Penal, así como con las leyes de recentralización política y presupuestaria de un Estado autonómico, fallando incluso en la necesaria separación de poderes de la que debe partir toda constitución democrática. En resumen, la Constitución de 1978 ya no funciona realmente como Ley Fundamental del Estado.
    Es evidente que las elecciones generales del 26 de junio de 2016 establecieron una relación de fuerzas parlamentaria que no permite pensar en que existan condiciones para llamar a la apertura de un proceso constituyente, si bien tampoco parece que vaya a ser fácil un consenso interpartidario a favor de abrir el camino de la Reforma constitucional. Nos encontramos en una situación de incertidumbre y de crisis de gobernabilidad que finalmente ha podido resolverse con la formación de un gobierno del PP en minoría gracias al apoyo de Ciudadanos y a la abstención del PSOE, pero sin que por ello se haya conseguido la estabilidad política y parlamentaria que permita pensar que es posible, con el actual comportamiento de los partidos, un debate sereno para lograr un acuerdo constitucional equilibrado.
    Además el secesionismo nos ha privado de la paz social, de la convivencia tranquila y del futuro, pero todo eso ha sido posible en un contexto de desistimiento y de retracción de quienes debían evitarlo. La sociedad no ha encontrado en el PP un partido y un Gobierno capaz de hacer frente a las responsabilidades capitales que le correspondían. La sociedad se ha sentido abandonada, por ello y en consecuencia ha sido abandonado por las urnas. Por último: las sucesivas corrupciones, la impunidad, los discrecionales indultos del gobierno, los nombramientos del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Supremo e incluso del Tribunal Constitucional y de los Fiscales Anticorrupción... han desprestigiado la justicia y la política ante los ciudadanos.
    Quiero creer que este país es capaz de sorprender a propios y extraños en los momentos más difíciles de su larga historia. A nuestro pueblo le corresponderá elegir, en las próximas elecciones, a gente honrada, preparada y que sepa escuchar. Esperemos.