domingo, 16 de septiembre de 2018

UNA SEMANA CARGADA DE ACONTECIMIENTOS

    El primer acontecimiento a reseñar, siguiendo un orden cronológico, ha sido la Diada. Para darnos una idea de su éxito o fracaso vamos a comparar las cifras de este año con las de otros, además de señalar diversas fuentes. La cifra emitida por la Guardia Urbana situó la asistencia de este 2018 en el mismo nivel que la de 2017, estimando así que había un millón de personas. Hay que recordar que la de 2017 se hacía a menos de un mes antes de la votación del 1/O y que hubo una enorme movilización. Sin embargo, el cálculo de asistentes que ofreció la Delegación del Gobierno en Cataluña fue para ese año (2017) de 350.000 personas y la SCC lo cifró en unos 220.000. Si miramos atrás la cifra más alta, según los datos de la Guardia Urbana, fue la de 2014, en la que la asistencia fue de 1.800.000 personas, 200.000 más que en 2013, cuando asistieron, según estos mismos cálculos, 1.600.000 manifestantes. Es indudable, con estos datos, que la movilización popular por la independencia va disminuyendo. Este año la consigna fue que el gobierno dejara libre a los presos preventivos, pidiendo así al gobierno que influyera en la justicia, cuando su discurso anterior repetía que era un problema estrictamente político y que hacía falta un diálogo que iniciaron. Ahora lo rechazan. El sentimiento independentista debe dar paso a lo razonablemente posible o seguirán en el engaño. Hace unos días la U.E. apoyó al gobierno y pudo verse que la libertad de expresión es una realidad, cuando no hay violencia y colaboran los mossos.
    Por otro lado el Congreso ha seguido enredado con los máster. Ahora el de la Ministra de Sanidad, que no dudó en dimitir, por ética y sin intervención de la justicia en el caso, dejando en evidencia a Pablo Casado. Para desviar la atención sacan, sin fundamento alguno, la tesis de Sánchez, como antes hicieron con el trabajo de su esposa. Ante la presión generada, el pasado viernes, Sánchez publicó la tesis en la red y parece que es original y ha cumplido las normas. ABC, al que tampoco le gusta este gobierno, escribió de la tesis, que había copiado del BOE. Pues claro. Es parte del texto del Real Decreto 1389/2007 que se cita; además le acusa de autoplagio por citar parcialmente un artículo del propio Sánchez. Resulta chocante que Casado, también requerido para la publicación, no quiere que salga a la luz el trabajo de su máster, alegando para ello que quiere evitar el chismorreo y sólo lo presentará al juez, si se lo pide. Por su parte Rivera, cuyo curriculum figura en la pág. web de su partido, aparece como doctorando en Derecho Constitucional por la Universidad Autónoma de Barcelona. Este pasado viernes, su rectora, Margarita Arboix, negó que Rivera fuera doctorando. "PP" y Cs, deberían pedir perdón, dimitir o demostrar que lo han hecho bien. La ética no es el punto fuerte de esta derecha y creo que darán la callada por respuesta y seguirán atacando a Sánchez. Mientras, la justicia sigue y el Supremo pide a la Fiscalía que informe si debe seguir la causa de Casado. Esperemos su dictamen. 
    Menos mal que el jueves, el decreto ley del Gobierno para exhumar los restos de Franco ha salido adelante en el Congreso con el respaldo mayoritario de la Cámara pero sin la unanimidad que hubiera sido deseable para una medida de este tipo. No ha habido votos en contra pero los dos partidos de la derecha, PP y Ciudadanos, se han abstenido y el resultado final ha sido 172 votos a favor, 164 abstenciones y dos en contra por error de la bancada popular. Ambos se escudan en que no están de acuerdo con la urgencia que entraña la fórmula del decreto ley elegida por el Gobierno. Pero, en realidad, hay más motivos de fondo, como también han reconocido durante el debate. "Quien no vea la urgencia, no ve la necesidad. Quien no vea la forma, no está viendo el fondo", ha afirmado la vicepresidenta, Carmen Calvo. 

domingo, 9 de septiembre de 2018

LOS PREVIOS DE UN OTOÑO POLITICAMENTE CALIENTE

   Pasado mañana se celebrará en Cataluña, centro del Otoño caliente, el Día Nacional de Catalunya, o simplemente Diada. Se conmemora la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas al mando del duque de Berwick durante la Guerra de Sucesión Española el 11 de septiembre de 1714, tras catorce meses de sitio. Esa victoria conllevó la abolición de las instituciones catalanas tras la promulgación de los Decretos de Nueva Planta, en 1716. Hoy, las instituciones catalanas existen con funciones, no menores, a las de entonces. Veamos cómo funcionan los dos últimos gobernantes de la Generalitat, partidarios, hasta ahora, de la independencia unilateral:
    Carles Puigdemont, en exilio voluntario, ha solicitado al Govern de Quim Torra que le otorgue las prerrogativas que le corresponden por ley como expresidente de la Generalitat. En un escrito remitido al Ejecutivo catalán el pasado 22 de junio,  solicitó formalmente la apertura de la oficina en función de su rango y que se le concedan, de acuerdo con la ley, las partidas para sufragar una oficina con tres trabajadores, un chófer y coche oficial, y servicios de seguridad. La petición excluye el cobro del salario al ser incompatible que un expresidente pueda percibir dos sueldos públicos. Puigdemont ingresa actualmente su asignación como diputado. Actualmente La Generalitat concede escolta y oficina de expresidente a Puigdemont, percibiendo su asignación como diputado. El gasto total de un expresidente de la Generalitat asciende a un millón de euros/año. Su mayor y único mérito en la gestión fue haber proclamado, de manera un tanto singular, la república catalana, partir en dos a Cataluña, provocar la salida de empresas, así como forzar la aplicación del artículo 155 por violar la Constitución y el Estatuto Catalán. Ahora vive en una mansión en Waterloo, en la que le pagan todo, por haber huido a Bélgica. Esas son sus preocupaciones. Los de ERC, que verdaderamente han dado la cara sobre lo realizado, están en prisión preventiva, razonada por la huida de los que no la dieron.
    El actual presidente, Quim Torra, lleva casi un año gobernando sin programa, sin haber aprobado ninguna norma y despreciando el Parlament. Mientras el paro aumenta, la situación social y cultural se deteriora y su visión del pueblo catalán se reduce a los que piensan como él. Durante su tiempo se han ido desmontando las mentiras que llenaban el victimismo económico (Borrell), la idea de que serían reconocidos en Europa y los sueños prometidos se alejan más. Todo ello dentro de un comportamiento cada vez menos democrático.
    A menos de una semana de la Diada, la estrategia de su discurso político ha consistido exclusivamente en seguir crispando los ánimos de sus seguidores, ocultando su incapacidad para gobernar, sus mentiras y el engaño de sus sueños. El presidente Sánchez sí está por el diálogo y la negociación, pero para unir a todos los catalanes, nacionalistas y no nacionalistas dentro del respeto a la ley, mientras, Torra llamaba a una movilización que comience con la Diada y que no cese hasta que haya sentencia para los políticos encarcelados. Pese a todo, la atención catalana se pasó a otra cuestión de mayor interés como fue la dimisión del líder de Podemos y los Comunes en Cataluña, Xavi Doménech. Esperemos que el actual "president" razone sobre lo mejor para todo su pueblo, pues ahora el independentismo unilateral cotiza a la baja. Si no quiere dialogar dentro de los límites de una realidad posible, al menos que no huya. El ministro de Interior prometió el pasado jueves, durante la reunión de la Junta de Seguridad, con asistencia de Torra, enviar más de 1.000 policías y guardias civiles a Cataluña para colaborar con los Mossos en el mantenimiento del orden; también reconoció, cumpliendo la ley, la neutralidad de los espacios públicos. Esperemos.

domingo, 2 de septiembre de 2018

NUEVO CURSO POLÍTICO

    Septiembre  marca  el comienzo del nuevo curso político, además este año, en el domingo próximo, se cumplirán cien días de gobierno de P. Sánchez, sin que la oposición haya respetado un solo día del tiempo de cortesía que se acostumbra en las democracias de nuestro entorno. Quizás debamos recordar que durante la Moción de Censura se marcaron las líneas para una oposición bronca: primero, el propio Rajoy calificó la llegada al poder de Sánchez como "ilegítima"; un error de concepto que siempre mantuvo al considerar también ilegítimo que no gobierne el partido que saque el mayor número de votos, descalificando así a los gobiernos de coalición de las naciones democráticas, incluida España, donde son los parlamentos elegidos los que nombran a los presidentes de Gobierno. Añadir que en España la Moción de Censura se reconoce en la Constitución. Pese a todo, cien días después, se sigue repitiendo lo mismo, ahora la usa Rivera para "exigir" elecciones anticipadas, pues cree que ganará.
    También Rajoy y Rivera resaltaron en ese acto: "existe pacto secreto con nacionalistas y populistas", lo que ha dado pie a Casado para seguir repitiendo, ante cualquier suceso, que Sánchez ayuda a Puigdemont; a la vez que Cs sigue exigiendo la aplicación inmediata del 155, sin el apoyo de legalidad alguna. Quizás convenga recordar que la derecha española debe salir de su confortable amnesia y recordar que los votos de Sánchez tuvieron como fondo general "que todos querían echar a Rajoy"; que  fueron la corrupción, la búsqueda de la impunidad y la destrucción de pruebas, los inmediatos culpables. Por último, recordemos otra: "Sánchez quiere el gobierno a toda costa" que repetían Rajoy y su portavoz el día de autos. La respuesta de Sánchez fue: "Es usted, aferrándose al cargo, quien asume la autoría de la moción", después de haberle exhortado a que abandonara el gobierno y que si lo hacía, él retiraría la moción. Rajoy replicó: "No tengo intención de irme salvo que el Parlamento me retirara la confianza". La herencia de Rajoy marca, aunque creo que seguirá siendo para mal. 
    Es cierto que el Presidente Sánchez, en esos casi cien días, ha cambiado o matizado su posición: unas veces para adaptar la senda jurídica elegida, por surgir nuevas dificultades y otras para perfilar mejor la dirección a seguir. Tales han sido los casos del traslado de los restos de Franco, su postura ante la denuncia de Puigdemont al Juez Llarena y la devolución de los migrantes que entraron por Ceuta empleando la violencia, causando heridos en la policía, expulsión para la que se aplicó la legalidad que le daba el viejo acuerdo con Marruecos, deteniendo incluso a los cabecillas del asalto anterior, causando un importante golpe a las mafias. También el caso del barco de migrantes, el segundo Aquarius, que no recibió ayuda en sus primeras horas, para forzar la posición europea, consiguiendo el reparto posterior. Pudieron existir algunas lagunas informativas, pero espero que a los cien días estén corregidas.
    Por otro lado, es importante que la oposición distinga, en su relación con el Gobierno, "los Asuntos de Estado", que en este momento son claramente: Cataluña y la migración. El populismo de la oposición buscando el voto ha conseguido dañar a España, pretendiendo hacerlo al Gobierno: cuando dicen que Sánchez y Puigdemont son iguales; o la frecuencia con que el "PP" critica a Sánchez, con mentiras; en la acogida o expulsión de migrantes, sin preguntar ¿por qué?; o cuando Cs se dedica a quitar lazos, agrediendo a TV. Buscar votos no lo es todo en política. Recordemos otra vez, que Sánchez ayudó a Rajoy, pese a diferencias en el método y fueron unidos en el peor momento del conflicto. Con crispación, no se ayuda a la solución. En menos de otros cien días, espero que se aprueben los presupuestos más sociales de la democracia.

domingo, 26 de agosto de 2018

LA RADICALIZACIÓN IDEOLÓGICA DE LA POLÍTICA

    Actualmente, en occidente están apareciendo una serie de situaciones nuevas y otras viejas sin resolver, que han propiciado la radicalización ideológica. Podemos enumerar algunas de esas causas, a saber: la aparición de un terrorismo fanático y cruel por el denominado "Estado Islámico"; la difícil solución de situaciones sociales críticas, como la acogida de los refugiados que huyen de las acciones violentas; el aumento de la islamofobia y el auge de movimientos secesionistas, que forman algunos de los principales focos de polarización ideológico-política, propiciando a su vez la aparición de grupos radicales que prefieren soluciones drásticas, rechazando el dialogo. A ello colabora el inmovilismo político de la UE. En España, con aspectos que le son propios, habría que añadir el cierre parcial del posfranquismo (la llamada "Transición"), que ha durado demasiado tiempo sin tener en cuenta que los avances democráticos exigían con urgencia soluciones definitivas; por último, la corrupción general e institucionalizada. Añadir que estos radicalismos, en general, ocultan intereses bastardos, practican la mentira para fomentar sentimientos y procuran evitar el debate sereno, lo que dificulta soluciones políticas basadas en el consenso. Situaciones que actualmente se dan en los grupos más conservadores.  Veamos algunos ejemplos típicos de nuestro país:
    El "PP" tiene su origen en Alianza Popular (AP), fundado por Fraga en 1977 con otros exministros de Franco. En 1978, sus diputados no votaron a favor de la "Constitución". Refundado, ya como "PP", en 1989 (IX Congreso). Logró la Presidencia del Gobierno con José María Aznar entre 1996 y 2004 y con Rajoy entre 2011 y 2018, quien lo perdió por corrupción en una Moción de Censura. En toda su historia ha permanecido cercano al franquismo, financiando la fundación Francisco Franco. Rajoy presumió hasta el final de no haber gastado un céntimo en cumplir la Ley de la Memoria Histórica. La corrupción se remonta, sin interrupción en los hechos, a los tiempos fundacionales. Pese a ser la causa de la salida de Rajoy, todo ha seguido igual: su nuevo presidente, Pablo Casado, se ha librado ya de estar procesado por ser aforado y pasar el asunto al TS. También siguen igual o peor en emigración,  con Cataluña y con el franquismo. Con una desventaja, ahora no tiene garantizada su gran virtud: la unidad.
    Ciudadanos nació en 2006 de las entrañas de las trincheras contra el nacionalismo en Cataluña, apoyando al "PP". En sus comienzos nacionales, su fundador, Rivera, tuvo sus primeros éxitos como líder de un partido socialdemócrata: unos lo defendieron como el candidato idóneo para renovar los vetustos pactos del 78; otros lo consideraron el guardián definitivo del "gatopardismo" español, que quiere cambiarlo todo para que todo siga igual. Rivera utilizó otras palabras: "Queremos cambiarlo todo sin romper nada". Más adelante, cuando observó la decadencia del "PP", su sentido de la oportunidad le hizo definirse de centro-derecha y en la práctica de derechas o más, al son del "PP", a la vez que se definía como el azote de la corrupción. En la práctica intentó mantener los gobiernos del "PP" buscando subterfugios que disimularan la corrupción. Hoy es un partido que intenta ganar al "PP", siguiendo su obsesión electoralista, pero que ha perdido la brújula política, que quizás nunca tuvo.
    El independentismo catalán que actualmente manda pero no gobierna, tiene su origen en CiU, un partido acusado de corrupción, desde Pujol, su fundador, hasta Mas, su heredero. Pese a su continuo transformismo, aún sigue el proceso. En este tiempo siguen tensando el control del radicalismo. El próximo Otoño culminará su prueba de fuego. Espero que en los movimientos populares y los excesos verbales no surja la violencia.

domingo, 19 de agosto de 2018

LA SENSIBILIDAD EN LA POLÍTICA

    Con frecuencia consideramos el ejercicio de la política como deshumanizado y frio; es decir, que se da más importancia a la estrategia que a la claridad del discurso, si se está en el gobierno y tiende más a demoler que a construir, si se está en la oposición, impidiendo casi siempre la salida de los sentimientos. En determinados momentos es importante que las emociones salgan con serenidad tanto para los afectados por lo bueno o lo malo para hallar las causas juntos y crear entre todos la necesaria atmósfera de seguridad. En política no vale todo, pues los sentimientos deben contar. Veamos:
   Después del atentado yihadista de Barcelona/Cambrils, la manifestación en favor de las víctimas que segó la vida de 16 personas y heridas más de un centenar y medio, acabó transformada en un ataque al Rey y al Gobierno de España orquestado por el independentismo catalán. Felipe VI, el presidente del Ejecutivo y los miembros de su Gabinete fueron abucheados en el paseo de Gracia por miles de personas estratégicamente ubicadas junto a la cabecera de la manifestación que, atendiendo a la petición de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), acudieron a la marcha con banderas "estelades". Cruel utilización de los hechos, que creó dificultades en la coordinación de la investigación. Todo justificado en nombre de la libertad. A eso llamo falta de sensibilidad política hacia las víctimas. Actitud que restó apoyos al  independentismo.
    El día antes de este primer aniversario las asociaciones de víctimas, las instituciones y la izquierda pidieron que no se politizaran los actos. Todo se preparó para evitar los espacios en los que pudieran darse encontronazos entre los espectadores y responsables políticos. La jornada comenzó con una ofrenda floral, en el mosaico de Joan Miró, donde la furgoneta acabó su recorrido mortal. Una ofrenda a la que asistieron familiares de las víctimas, representantes del Ayuntamiento, de la Generalitat y del Gobierno central, aunque los mínimos posibles. La realidad es que en  esta ocasión las víctimas fueron el foco de atención de todos y que el acto resultó adecuado. Por su parte los independentistas, guardando su espacio, consiguieron llamar la atención con grandes pancartas y con actos paralelos para dar gusto a los dogmáticos. Incluso Casado y Rivera aprovecharon la abundancia de medios para hablar mal del Gobierno. 
    Días antes Ciudadanos pedía, para asumir en esos momentos el protagonismo político, caldeando el ambiente, intervenir de nuevo las instituciones catalanas hasta que hubiera un Govern "leal", pero los expertos aseguran que para ello deberían producirse "incumplimientos reiterados de la legalidad o desobediencia" a los tribunales. Para aplicar el 155 "se deben dar situaciones que no sean jurídicamente paralizables por otras vías", sostiene el catedrático de Derecho Constitucional José Mª. Morales. Cs no tiene sensibilidad, pues es un tema de Estado. Recuerden lo que hizo el PSOE en la oposición.
    El desencuentro entre las asociaciones de víctimas del terrorismo y el PP y Cs, a propósito de la nueva política de traslado de presos al País Vasco, se les ha puesto en contra con las duras declaraciones de la presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Consuelo Ordóñez, quién consideró que el PP y Cs se equivocan al decir que el traslado de Asturias a Basauri (Vizcaya) de los presos de ETA Olga Sanz Martín y Javier Moreno Ramajo es un pago del Gobierno al PNV y Bildu por su apoyo en la moción de censura. Aquí hay falta de sensibilidad, de memoria y de sentido común. Recordar por último su oposición, con mentiras, a la recogida de emigrantes. No se han dado cuenta de la evolución del sentir en España y Europa.
    Esa falta de sensibilidad en sectores nacionalistas y de la derecha española ha propiciado los primeros aciertos del gobierno de Pedro Sánchez en España y en la UE.

domingo, 12 de agosto de 2018

EL NUEVO "PP" SEGUIRÁ LASTRADO POR LA CORRUPCIÓN

    Pese a la existencia de varios congresos en los últimos meses, el nuevo "PP" puede volver al escenario político, lastrado por la corrupción. Nadie propuso ni exigió medidas contra la corrupción, ni siquiera se marcaron exigencias mínimas, tanto para la presentación como para la elección de candidatos. No olvidemos que Pablo Casado fue elegido cuando su máster era cuestionado ante la jueza y empezaban a llover evidencias de que algo no encajaba. La reacción fue la de siempre: "es una persecución contra el PP"; "ya lo he explicado demasiadas veces" (sin haber explicado nada en realidad)... y también: "cuento con el apoyo de todos mis compañeros" o "aún no he sido procesado".
    El pasado lunes día 6 de agosto, 15 días después de la elección de Casado como nuevo presidente del "PP", la Magistrada Carmen Rodríguez-Medel, juez de Instrucción número 51 de Madrid elevó al Tribunal Supremo el caso en el que investiga las presuntas irregularidades en el "máster" que realizó el presidente del PP, Pablo Casado, en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC). Así consta en un auto, al que tuvo acceso Europa Press, en el que la magistrada acuerda elevar exposición motivada a la Sala Segunda del Tribunal Supremo en lo relativo a la pieza C del denominado caso Máster. Esgrime que lo realiza al estar "agotada la instrucción" en todo aquello que no implica actuaciones procesales a realizar con el aforado, "siendo necesario garantizar sus derechos" ante "la indiciaria responsabilidad penal". En opinión de muchos juristas consultados el auto está muy bien razonado y es un caso de corrupción. Por otro lado la juez se basa, como suele ser frecuente, en sentencias del propio Supremo para pedirle que impute al presidente del PP.
    Lo curioso es la semejanza de este caso con el de Cristina Cifuentes y que pese a todo, Casado sigue los mismos pasos con oportunas pérdidas y respuestas confusas. En cualquier caso septiembre será un mes difícil y si se admite a trámite, al "PP" se le unirá esa papeleta a las sentencias de algunos de los juicios pendientes. Quizás previera esto Arenas cuando dijo aquello: "Va a durar menos que Hernández Mancha".  Recordar que la misma magistrada con las mismas razones ha imputado a tres compañeras de Casado, una de ellas confesó que no hizo nada para sacar el máster, que en realidad fue un regalo. Su condición de aforado le ha librado de haber sido imputado ya. 
    Por otro lado, la Fiscalía de Madrid ha rechazado recurrir la decisión de la titular del juzgado de instrucción número 51 de la capital, de elevar al Tribunal Supremo la causa sobre las presuntas irregularidades del máster del líder del PP, Pablo Casado, en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).
    Fuentes del ministerio público han informado también de que la Fiscalía de Madrid no se plantea presentar ningún recurso, por lo que será ya en septiembre cuando la Fiscalía del Tribunal Supremo remita su preceptivo informe a la Sala de Admisión del alto tribunal sobre la competencia de investigar la denominada pieza C, relativa al máster de Casado y en la que figuran "un total de siete imputados".
    Por último, resulta difícil entender, quizás por falta de buena información, que las asignaturas de un curso de "posgrado", que normalmente tendrán un nivel distinto al "grado", puedan ser convalidadas por otras aprobadas durante el grado.
    Pese a la delicadeza de Sánchez en el "caso Casado", el "PP" sacará algo del PSOE, exagerando su importancia y condenándolo rotundamente, para desviar la atención pública. A la vez no tendrá empacho alguno en defender lo indefendible sobre Casado. Mientras, el nuevo trabajo de Begoña Gómez puede ser buscado, de no serlo, buscarán otro, no hay que confiarse. Mientras, esperaremos la solución jurídica del caso. 

domingo, 5 de agosto de 2018

LA RECIENTE DEMAGOGIA EN ESPAÑA

    Por demagogia entendemos: "la práctica política que apela a los sentimientos y las emociones de la población para ganar su apoyo a través de la retórica, utilizando con frecuencia la mentira. El demagogo incentiva las pasiones, los deseos y los miedos de la gente para conseguir el favor popular". La demagogia se ha ido extendiendo por varios paises europeos y de otros continentes, consiguiendo el gobierno en elecciones democráticas, uniéndose a diversos populismos e ideologías de extrema derecha, tales como EE.UU., Italia, Polonia, Hungría, ... y aumentando su presencia en otros países. Últimamente se está llegando a la devolución de barcos de migrantes a sus países de origen, países con estados fallidos o en guerras, como Libia o Siria donde los reciben con la cárcel o la muerte, e incluso esta perversión del miedo está llegando al linchamiento, simplemente por ser diferentes. En España nos preocupa la aparición de esta práctica política. Es cierto que hay que preparar estructuras y medios adecuados para la obligada recepción y clasificación de emigrantes de manera digna y hacer las gestiones para que el problema se asuma por la totalidad de la UE. Veamos lo que está pasando estos días en España: 
    Pablo Casado mandó estos pasados días el siguiente mensaje a los españoles: "No es posible que haya papeles para todos, no es posible que España pueda absorber a millones de africanos". Dijo también que basaba su afirmación en que “hay estudios policiales que dicen que hay un millón de inmigrantes en las costas libias que están planteándose una nueva ruta a través de España" (...) “Hay ONGs que calculan que hay 50 millones de africanos que están recabando dinero para poder hacer esas rutas”.
    Las cifras oficiales sobre inmigración demuestran la desproporción y la mentira del discurso alarmista de Casado, usado para crear miedo y violencia en la población española: 
    La "avalancha" de inmigrantes pasó de 8.046 en 2016, a 28.587 en 2017 y a 24.000 en lo que llevamos de 2018. Recordar que este gobierno lleva 63 días. 
    Las cifras de personas llegadas a España en 2018 aún no han alcanzado las registradas en el año 2006, cuando se produjo el mayor número de entradas irregulares en la historia de España, denominada "crisis de los cayucos" que solucionó Zapatero.
    El discurso del Partido Popular está centrado en un origen específico: África es la población del continente para la que, dice, "no hay papeles para todos". Los datos del INE demuestran que la población migrante africana en España supone tan sólo un 12% del total de inmigrantes en el país entre 2008 y 2017, ambos años incluidos. 
    Ningún país del África subsahariana se encuentra entre las principales nacionalidades de origen de los migrantes en España en 2017. La principal nacionalidad es la venezolana, seguida de la marroquí, la colombiana, rumana y británica. El primer país subsahariano se encuentra en el puesto número 30 de las principales nacionalidades de inmigrantes asentados en España durante el año pasado, según los datos del INE.
    Para Rivera, "los flujos migratorios son el principal problema de España este verano". Rivera ve un "efecto llamada" debido a dos causas: el cierre de los puertos italianos y "el gesto del nuevo gobierno".
    Cs, siguiendo al "PP", tras sus votos, lo hace ahora con algo tan manido como es el "efecto llamada", culpando al gobierno por el "Aquarius" sin querer ver que el aumento importante se produjo entre 2016 y 2017, al variar las rutas de Turquía y Libia. 
    No olvidemos que la acogida de emigrantes no es sólo un acto humanitario, también es un acto económico necesario en nuestra actual situación demográfica, como se demostró con la llegada de emigrantes en los comienzos de este siglo XXI.