domingo, 16 de agosto de 2020

LA OPOSICIÓN TAMBIÉN TIENE OBLIGACIONES Y RESPONSABILIDADES

  En este avanzado tiempo de la comunicación, tengo la sensación de que su perverso uso está alejándonos unos de otros. La comunicación es fluida, gracias a las enormes posibilidades técnicas de las que disponemos, pero hay más odio, más mentiras y más bulos que nunca. Afortunadamente, suelen acompañarse de grandes ideas, emociones y sentimientos que ayudan a mantener la esperanza en el ser humano, pese a que muchos se alimentan en las cloacas, induciendo a otros a seguir los pasos del pensamiento del grupo que dirigen. Para ellos, ser demócrata ya es considerado una posición de extrema izquierda, olvidan que el ser humano tiene capacidad para decidir al margen de cualquier etiqueta. Necesitamos que el pensamiento político más numeroso sea mejorar la sociedad en la que vive y ser capaz de ejercer la autocrítica. Tener ideas políticas no es una perversión. Puede serlo si se emplean exclusivamente en beneficio propio.

En este ambiente, la democracia española ha borrado de su ejercicio el papel de la oposición, olvidando que tienen obligaciones y responsabilidades, por ello cobra, pero la derecha no las ejerce. Su hacer es atacar al Gobierno, haga lo que haga y punto.

Estos días, asistimos al recrudecimiento de la pandemia. Es cierto que hay menos fallecimientos y no se ha colmado la sanidad, pero ya está afectando a la economía, especialmente al turismo. Desde la oposición se pide ahora más implicación del Gobierno. Los números son alarmantes y no es consuelo lo que pasa en otros países. Hay que actuar ya, todos unidos para ser más eficaces. Veamos el reciente pasado.

El Gobierno, reunido en Consejo de Ministros extraordinario el pasado 14 de marzo, presidido por el presidente Sánchez, aprobó declarar el Estado de Alarma en todo el territorio nacional por un periodo de quince días, para afrontar la situación de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus COVID-19, previsto en el artículo 116 de la Constitución, con el fin de garantizar la protección de la salud de los ciudadanos, la contención de la enfermedad y el refuerzo del sistema de salud pública. Las sucesivas ampliaciones del Estado de Alarma requerirían la aprobación del Congreso. El "PP" de Casado era clave por liderar la oposición, pero quedó voluntariamente a un lado, absteniéndose, salvo en la primera votación que votó a favor. Eso sí, desde el comienzo, todas sus intervenciones estuvieron cuajadas de insultos, descalificaciones y mentiras contra el Gobierno. Incluso acusaron al Presidente de la muerte de los afectados, considerando además el día de la mujer trabajadora como el comienzo de todo por haber autorizado la manifestación e incluso recurrieron a la justicia, que archivaría el caso. La sexta, y última vez, que se aprobó el Estado de Alarma, se hizo con el voto en contra del "PP" de Casado. Añadir que Vox siempre votó en contra y Cs siempre a favor. Casado jamás aportó idea alguna, ni razones jurídicas válidas para oponerse, repitiendo, sin base legal, que era ilegal aprobarlo por más de sesenta días. Cuando el presidente Sánchez intentaba buscar aliados para sacar adelante otras prórrogas con los independentistas catalanes, Casado le llamaba traidor, acusándole de concesiones que nunca se produjeron. Tampoco ha hecho autocrítica sobre su papel en Europa para evitar lo conseguido por el Presidente Sánchez. Su papel de líder de la oposición ha sido, hasta ahora, irresponsable e irrelevante. 

Por otra parte, en cuanto a las autonomías que lidera, con casi la mitad de la población de España, no se preocupa de su gestión. Las ha estado utilizando exclusivamente para atacar al Gobierno. El caso más representativo ha sido el de la autonomía madrileña, que cuando no pasó a la fase 1, Casado afirmó que Sánchez odiaba a Madrid. Nunca pensó que tenía obligación de actuar para hacer una buena gestión.

domingo, 9 de agosto de 2020

Un tiempo en el que es imprescindible hacer POLÍTICA

     Una definición amplia de la política nos permite su presencia en toda actividad humana. De manera ajustada a lo que conocemos como política en el día a día, diría sencillamente que en una democracia la política es la actividad que realizan los diferentes partidos a través de sus representantes, para encontrar soluciones a los problemas, a través del diálogo. Entendemos que para que esto sea posible y eficaz, es imprescindible tener empatía, lealtad, prudencia y un importante sentido de la ética de la responsabilidad, respecto de la ética de la convicción (es decir, tener claro que por el bien del pueblo es necesario, a veces, dejar aparte la ideología) que definió Max Weber, quien pensaba que ajustándose fielmente al dogma ideológico no siempre se encuentra la única y la mejor solución. Pero analicemos este tiempo en el que vivimos. 
     La España de este tiempo, se ha visto envuelta en una serie de problemas, todos ellos importantes, a saber: la pandemia y la crisis económica que ha provocado, el independentismo catalán, el debate monarquía/república y el comportamiento del rey emérito... Toda una serie de problemas que no deben olvidarse, pero también que no pueden ser llevados todos a la vez, pues alguno de ellos viene acompañado de enormes problemas jurídicos y todos precisan tiempo, serenidad y una situación social más serena que la actual. Por ello, creo que deben tener prioridad la lucha contra la pandemia, buscando soluciones eficaces y abordar los presupuestos para encontrar una solución conjunta al problema social y económico. Pensemos que no podemos desperdiciar el haber conseguido un acuerdo en la UE que permite una solución viable.
     El Gobierno lleva desde su inicio luchando contra dificultades sin número, en el que no ha faltado nada: críticas despiadadas, una pandemia y una dura negociación con Europa. Ahora, tras haber conseguido un respiro económico con los fondos europeos, la aprobación de los Presupuestos permitiría implementar medidas más audaces para vencer a la pandemia, conseguir que nadie se quede atrás en materia social y que iniciemos un tiempo de crecimiento sostenible. Además, el acuerdo solidario de la UE precisa de un programa y unos presupuestos aprobados en un tiempo determinado. Necesitamos con urgencia la normalidad a la que nos llevaría la aprobación de unas nuevas cuentas, pues la prórroga de los actuales sería un desastre. Además, los contagios siguen y hay cada vez más reticencias de otros países para viajar a España.
     Afortunadamente, el Gobierno de Coalición ya ha empezado a poner las soluciones para vencer el previsible rechazo y poder garantizar a Europa y a los españoles la estabilidad. Además, el próximo septiembre puede ser la puerta de un Otoño Caliente como parece pretender provocar Vox con su Moción de Censura. Por otro lado, el "PP" de Casado ha aceptado desbloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial, manteniendo la ley actual para su elección. El acuerdo final puede llegar en septiembre si ningún acontecimiento político lo impide, aunque la convocatoria de las elecciones en Cataluña para el mes de octubre podría ser un elemento distorsionador en las conversaciones entre PSOE y PP. Es importante que el "PP" de Casado se dé cuenta de que una abstención puede ser enormemente útil en su actual situación. Además, los socios de investidura, y en especial los independentistas, ponen líneas rojas. La tarea es compleja, especialmente si nadie quiere aparcar diferencias  y abrir espacio a la única solución.
     Ahora, Nadia Calviño, uno de los mejores activos del equipo de Sánchez, recordaba en La Vanguardia que el objetivo es volver a ese crecimiento robusto, superior a la media de la zona euro, que teníamos antes de que esta pandemia nos afectara. Decía que es preciso que todos contribuyamos para allanar el camino hacia un crecimiento más sostenible.

domingo, 2 de agosto de 2020

ENTRE EL PRECIPICIO Y LA SOLUCIÓN

     Es evidente que a estas alturas podemos tener una idea, más o menos clara, de lo que está pasando, tanto en la pandemia como en la economía.
     El Estado de Alarma debió alargarse más. Atrás queda la absurda teoría de Casado de los sesenta días. Acelerar el final del Estado de Alarma ha tenido y tiene importantes costes económicos y sanitarios. Como resultado, las autonomías han asumido la gestión de manera diversa, trasmitiendo un mensaje negativo para hacer viable la gestión y poder culpar a la población o al Gobierno Nacional en caso de fracaso. Así ha ido generándose un discurso sobre culpables, en lugar de buscar soluciones. En estos días se he iniciado una absoluta deslealtad entre autonomía: Galicia no aconseja ir a Navarra, justificando las medidas de otras naciones. Así podemos llegar al borde del precipicio. La coordinación del Gobierno y a su asesoramiento han evitado males mayores. La opinión de los expertos sanitarios es que la situación actual nada tiene que ver con la de marzo. 
     La política española puede dar comienzo en las próximos semanas al auténtico inicio de la legislatura. Sabemos que el "PP" de Casado sigue, hasta ahora, el viejo slogan de que "cuanto peor mejor", con esta estrategia lleva meses jugando a que la pandemia con sus miles de muertos, la crisis económica y la fuerte caída del PIB llevarían inexorablemente a la caída del Gobierno. Un nuevo fracaso, y van cinco. Ahora Casado parece que quiere un acuerdo para la constitución del CGPJ. Unas horas después, Vox planteó una Moción de Censura contra el Gobierno, que ya todos sabemos que se dirige  contra el "PP" de Casado. Su portavoz ha manifestado que votarán no. Es posible que la Censura haga reflexionar a Casado, difícil, pero no imposible. Veremos.
     Por otro lado, la posición del Gobierno es complicada por la dificultad de encontrar equilibrios con Podemos, ahora que Sánchez se ve con opciones de disputar a la derecha el relato de la gestión económica. A la vez que Hacienda ya ha dado el primer paso hacia el presupuesto. Unas cuentas que permitirán hacer inversiones sin que los gastos corrientes estén muy lejos de los ingresos gracias al pacto europeo. Aprobar esos presupuestos con un número importante de votos mejoraría la imagen de España. Para ello es necesario que los partidos eliminen las líneas rojas y que practiquen la empatía, sin descuidar el flanco de los agentes sociales. Habrá que tener en cuenta también que las ayudas tardarán en llegar y mientras lo hacen, la situación social pudiera ser explosiva. El éxito en Europa no puede terminar en un fiasco como final. 
     Sería inexplicable que, por tercera vez consecutiva, las Cuentas Públicas de 2018, firmadas por Montoro, estuvieran vigentes. La Ministra de Exteriores, Arancha González Laya, se pronunciaba al respecto y pedía unos Presupuestos de unidad y con el mayor número de fuerzas políticas. Buena parte del Gobierno ya está en ello. Ahora es imprescindible aplicar los programas requeridos por la UE y ajustar los tiempos a su liquidez. Debemos obviar el conflicto interno, ahora entre el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a cuenta de los Presupuestos, entendiendo que "no pasa nada porque haya debate interno". Pero este debate no debe afectar las exigencias de la UE, ni la posibilidad de acuerdos. La Conferencia de Presidentes, celebrada el viernes en S. Millán de la Cogolla e inaugurada por el Rey, debería ser un "buen punto de apoyo" para abordar la recuperación económica. Habrá colaboración público/privada con  Comunidades y Ciudades Autónomas. En adelante, las liderará la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Esperemos soluciones, pues un acuerdo nos puede abrir el camino a un tiempo mejor.

domingo, 26 de julio de 2020

LA U.E. ENTRA EN UN NUEVO TIEMPO HISTÓRICO

     A las 5.30 del pasado martes 21 de julio, se produjo el mayor salto del modelo presupuestario establecido hace 30 años, doblando los recursos destinados a la cohesión y buena parte de ellos mutualizados. Los 27 socios de la Unión, por unanimidad, han establecido un fondo de reactivación para paliar los daños económicos de la covid-19 dotado con 750.000 millones de euros y un marco financiero para 2021-2027 de más de un billón de euros. Por primera vez en la historia de la UE, las subvenciones se financiarán con emisiones de deuda conjunta, un hito que nunca se había adentrado tanto en la senda de una posible unión fiscal, que también obligará a todos. Casado celebra el buen acuerdo en la UE y dice que es una enmienda a la totalidad de la política de Sánchez. El odio puede más que el sentido común, la responsabilidad y la  necesaria empatía.
     El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado el paquete como “un auténtico Plan Marshall”. “La Comisión Europea se endeudará por primera vez en la historia para financiar programas”, ha recordado Sánchez, quien ha añadido que se trata de un hecho “inédito”. Sánchez ha detallado que España recibirá 140.000 millones de euros (el equivalente al 11% del PIB español) en seis años. De esta cantidad, 72.700 millones corresponden a subsidios y el resto a préstamos. “Es un impulso extraordinario”, ha añadido Sánchez, quien ha insistido en que se trata de un “gran acuerdo para Europa y para España”. Además, la aportación de España al presupuesto de la UE, disminuirá en 13.500 millones. También las exigencias medioambientales, sociales y fiscales están muy cerca del programa del Gobierno de coalición.
     Por otra parte, recordar que Pedro Sánchez nunca habló de la derogación total de la última reforma laboral, pero sí dijo, y hará, que se reformarán los artículos que dañen los derechos de los trabajadores. No hay problema. No se preocupe "patriota Casado" que lo conseguido lo es de todos los españoles y Vd. siempre será bien acogido en Holanda. El máximo reconocimiento al presidente francés, Emmanuel Macron, y especialmente a la canciller alemana, Ángela Mérkel, principales artífices de lo conseguido y con los que Pedro Sánchez habló varias veces con anterioridad. Ahora queda la aprobación de los 27 parlamentos nacionales y por último la del Europarlamento. Casado dirá sí, no puede decir otra cosa, pero dejará mal al Presidente Sánchez, es su estilo. La verdad es que tampoco le ha salido bien al "PP" de Casado llevar su oposición contra Sánchez y alinearse con los que pedían condicionar la ayuda a España.
     En estos días, existe la preocupación de que la situación de la pandemia es grave por el aumento del número de contagios, desde que las autonomías se hicieron cargo del control. En esta situación, Casado sigue sin hacer aportación alguna a la solución de la pandemia. Al principio votó a favor de la Declaración de alarma, después se abstuvo y en la quinta, votó en contra, atacando al gobierno dentro y fuera del Congreso. Veamos sus razones para votar en contra en la quinta renovación. Primero amenazó, dirigiéndose al Presidente del Gobierno: "Tiene hasta mañana, para que las prestaciones por los ERTE estén desvinculadas del estado de alarma y garantizadas", para  apuntarse un triunfo con los empresarios a costa de la pandemia. Después, recriminó al Gobierno, diciendo que “está tomando como rehenes a 4 millones de parados”. Para el PP, no tiene sentido prorrogar esta medida “más allá de 60 días” porque en la Constitución, su “homólogo más grave”, el estado de excepción, tiene una limitación de dos meses. Además hay otras medidas menos duras, como la ley de Sanidad, que permitirían los mismo. No quiso conocer el informe de la Abogacía de Estado, afirmando que la declaración del Estado de Alarma no tiene límite ni alternativa. Casado no es el líder político de la oposición que España necesita ahora.

domingo, 19 de julio de 2020

LAS ELECCIONES DEL 12J CON PANDEMIA Y EN CLAVE NACIONAL

     Debido a la fuerte presencia de la pandemia en Galicia y Euskadi, durante la celebración de las elecciones del 12J, estuvieron en riesgo de no llegar a celebrarse, en algún momento debido a la prohibición de votar a los afectados. Los grandes focos del Covid 19 no han pasado factura a los gobernantes triunfadores, ni tampoco al PNV los muertos del basurero cargado de amianto, aun no encontrados. Recordemos también que el "PP" de Casado impidió, entre otros, que la última declaración de Alarma tuviera un mes de duración. Con la perspectiva actual, hubiera sido un acierto.
     Una de estas claves son los resultados tan dispares del "PP". En Galicia no influyó para nada el "PP" de Casado, pues Feijoo nunca se apoyó en Casado ni en Aznar, simplemente permitió el enemigo en casa. En todo momento trató de ocultar hasta las siglas, incluso unas semanas antes se permitió hablar bien de Pedro Sánchez. En este caos, el triunfo en Galicia fue el triunfo de Feijoo o como mucho el triunfo del "PP" de Feijoo. Por el  contrario, en Euskadi, Casado impuso su candidato y la coalición con Cs. Además de que en el tiempo electoral su discurso fue cercano a Vox, el primer gran enfrentamiento entre el PP nacional y el de Euskadi desde la llegada de Pablo Casado a la presidencia del partido se produjo por una convención con la que pretendían marcar “un perfil propio” frente a los mensajes recentralizadores de siempre. Alfonso Alonso, líder de los populares vascos, sería destituido sin explicaciones. En sus mítines repetía: "votar al PNV es votar a Podemos y la expropiación de viviendas", algo inaudito y fuera de lugar, como siempre. El "PP" necesita una reflexión sobre la deriva extremista y fuera de lugar de Casado y su maestro Aznar.  Ahora, ante las abundantes críticas, respondió el pasado miércoles: "a él nadie podía pedirle moderación". Debería releer el manifiesto de la plaza de Colón, sus acuerdos y pactos con Vox y cualquiera de las actas de sus intervenciones en el Congreso. 
     En cuanto a Unidas-Podemos, fue una gran idea, nacida de la confluencia de tradición comunista y de su sucesiva evolución hasta IU, que terminaría con una escasa representación, pese a existir una importante masa de población que mantenía ese ideario de izquierdas. Era necesario crear una alternativa a la que ofrecer algo distinto y Pablo Iglesias se lo ofreció, con importantes éxitos en su comienzo. Sin embargo, al poco tiempo, el rápido cambio de estatus de vida del fundador, su afán de notoriedad y las abundantes crisis internas sin resolver empezaron a deteriorar su imagen, que aportaba cada vez menos contenido, dejando de representar poco a poco a ese conjunto de izquierdas autónomas que le siguieron en sus comienzos. Los resultados se han recibido con realismo, pero la caída ha sido muy fuerte en el País Vasco y el derrumbamiento total en Galicia es lo más sorprendente. Lo tienen muy difícil.
     En cuanto al PSOE, admite que los resultados conseguidos en las elecciones vascas y gallegas “no son buenos". Siendo el partido del gobierno, debería hacer alguna reflexión que provocara una mayor ambición. Esperemos que así sea. Quizás ha faltado presencia del Presidente del Gobierno. Aunque, por otro lado, la contundencia de la derrota del "PP" de  Casado, unida a la victoria rotunda del "PP" de Feijoo, supone dejar claro el fracaso personal de Casado y su forma violenta y descalificadora de hacer política. Es preocupante el resultado de EH Bildu que asume un nacionalismo radical y ha quedado en segundo lugar, delante del PSOE. Parece claro que el PNV buscará como socio al PSOE. No obstante habrá que actuar muy cerca del pueblo vasco.
     Es preocupante el avance de la pandemia en buena parte de las autonomías con tratamientos distintos. Ahora se echa de menos al Gobierno de España.

domingo, 12 de julio de 2020

LAS DERECHAS NO DISTINGUEN LO SUPERFLUO DE LO IMPORTANTE

     Desde la moción de censura que dio a P. Sánchez la Presidencia del Gobierno, la derecha inició una crítica ofensiva y ajena a la realidad, deslegitimando y declarando ilegal su llegada al poder. Nunca quisieron reconocer que en todo momento se estuvo de acuerdo con la Constitución y que el mandato de Sánchez era absolutamente legítimo y legal. Sabían que no podían ponerlo en manos de la justicia. La derecha siempre ha creído que  gobernar era una tarea política exclusiva de ellos. Como si fuera un mandato divino y no una elección popular. Ni ahora reconocen que todas las elecciones a las que se han presentado han sido victorias para el PSOE de Sánchez y derrotas para el "PP" de Casado. Ya en este tiempo y con motivo de la movilización independentista de Cataluña, se adjudicaron en exclusiva los títulos de patriotas y constitucionalistas. Así empezaron a llamar traidor y anticonstitucionalista al Presidente del Gobierno. Los acontecimientos posteriores han demostrado, precisamente, lo contrario.
     Una vez que tuvieron que asumir el triunfo, iniciaron una oposición, basada en ataques personales contra el Presidente, cargados de insultos personales, mentiras y bulos. Citamos como modelo el acto de la Plaza de Colón. Un discurso que incorporaron al debate político del Congreso y Senado, transformando el centro de la democracia en un ejercicio de tiro contra el gobierno, desvirtuando la imagen de los debates, matando la verdad, imprescindible en toda democracia y prescindiendo de cualquier tipo de estética y ética en el discurso. Han hecho del Parlamento un espectáculo indigno.
     La llegada del coronavirus fue visto, no como una desgracia, a la que deben aportar soluciones para amortiguar su daño. Todo lo contrario, lo usaron como una nueva arma contra el gobierno, culpándole de los muertos e incluso de ocultar su número. A la vez que el "PP" de Casado, con poder en una buna parte de las autonomías, ocultaba y fomentaba sus fallos, como si no tuvieran responsabilidad alguna en sanidad. Cuando la UE empieza a tener consciencia del problema y abre a una serie de países, los más afectados por la crisis económica, ayudas para salir de ella, el "PP" de Casado hace una campaña en la UE para impedir que España pueda utilizarlas. Han llegado a decir que nuestro país no es un Estado de Derecho e incluso han hecho campaña a favor de  los países contrarios a nuestra postura  y a no votar a Nadia Calviño, dejando claro que no les interesa España ni los españoles. Únicamente tomar el poder.
     Ahora sigue el odio, al que hay que añadir el miedo al fracaso en las actuales elecciones, lo que les lleva a mantener bulos, mentiras e insultos, además, ya no distinguen lo importante de lo superfluo. Durante el confinamiento, el discurso contra el Gobierno fue ocupado por el luto. No es que el Gobierno negara el luto, sino que consideró, así lo dijo, que no era momento de detenerse. Este pasado lunes, las derechas han reprochado a P. Sánchez que no estuvo presente en el funeral que se celebró en la catedral de la Almudena. Sabían con anticipación que empezaba la gira en la que se vería con varios líderes europeos para acordar la cantidad y la forma de reparto del fondo de recuperación de la UE. El futuro económico de nuestro país depende, en buena medida, del resultado de esos encuentros. Ante esta oposición, el Gobierno ha optado por la colaboración público-privada y el diálogo social, con buenos resultados. Ahora que Nadia Calviño no ha sido elegida presidenta del Eurogrupo, hay que dar la enhorabuena a la oposición de derechas, pues han actuado ante la UE como auténticos enemigos de España.

domingo, 5 de julio de 2020

HAGAMOS DE LA NECESIDAD VIRTUD

     Dice el refranero castellano que, en ocasiones, hay que "hacer de la necesidad virtud", expresando con ello que siempre puede existir aquella oportunidad legítima y viable que derive de una situación desfavorable. Con frecuencia, como pudiera ser este el caso, partimos de la experiencia de otra pasada crisis de la que aprendimos que nunca debemos sacrificar la inversiones en educación, sanidad e investigación, pues son las claves para mejorar el futuro. Que la brecha social no debe alargarse, pues se corre el riesgo de hacerse crónica y sin remedio, que la especialización en pocos temas nos hace vulnerables. Esa necesidad, la sencilla, la del día a día, debe ser la que nos preocupe, pero sobre todo la que nos ocupe. Vivimos en un entorno privilegiado, pero sumido en un continuo letargo, del que ha llegado la hora de despertar. Basta un paseo, charlar con vecinos o desayunar en alguna cafetería del pueblo para darse cuenta de que las demandas no son complicadas, pero sobre todo se basan en un principio evidente: aplicar sentido común y un orden de prioridades. Con la ventaja de que en esta ocasión la U.E. parece haber tomado conciencia de que la experiencia pasada debe servir para tener una actitud más viable y resuelta y más si Nadia Calviño llega a ser elegida presidenta del Eurogrupo.
     Antes de la pandemia, estábamos llenos de orgullo, pues nos decían, posiblemente con verdad, que España era el segundo país del mundo en tener el mayor número de personas longevas y que muy pronto podríamos superar a Japón, que era el primero. Esto supuso creer que los mayores estaban bien cuidados, pasando de puntillas la falta de residencias públicas para mayores dependientes, máxime cuando sabemos que las privadas son auténticos negocios. Pues las autonomías no hacían caso a las denuncias, no se realizaban inspecciones, no disponían de medios humanos ni materiales, tampoco estaban medicamentadas, sin protocolos a cumplir en situaciones especiales. De pronto la pandemia nos descubre la realidad: más de la mitad de los fallecidos son mayores y procedían de residencias. Es necesario un cambio absoluto en las residencias y fomentar al máximo las ayudas a domicilio y los hogares protegidos.
     Lo más complicado de hacer viable el refrán es que la oposición de derechas fuera capaz de revitalizar la extrema derecha, de transformar el patriotismo en un nacionalismo fuera de tiempo, sin formación adecuada y capaz de todo, incluso de traicionar a España ante la UE, utilizando el concepto patria y su simbología como instrumentos para desgastar al gobierno de España, que es un gobierno legal, constitucional y legítimo.
     El pasado martes, Casado afirmó, en tono solemne, que era el momento de bajar los impuestos y conseguir que nadie quedara atrás. Desconoce que la otra propuesta de prolongar la duración de los ERTE de la semana pasada cuesta al Estado 5.000 millones de €/mes. El gobernador del Banco de España avisó, ese mismo día, del riesgo de que la crisis aumente la desigualdad y ve margen para subir impuestos. También afirmó que la política fiscal debe ser "la primera línea de defensa" para luchar contra los efectos económicos de la crisis y alertó sobre los riesgos de una retirada "precipitada" de las medidas de apoyo. Una idea que convence hasta a los empresarios.
     Últimamente, parece que Casado empieza a considerar el pacto como una opción. La realidad es que ahora inciden varios motivos políticos, el principal es que las expectativas basadas en su abrupta estrategia de insultos y mentiras, aprovechando la debilidad parlamentaria y la cohesión, han jugado a favor de la coalición entre PSOE y Unidas Podemos en sus primeros seis meses de gobierno. Además del aumento de las críticas de sus barones; las elecciones en Galicia y especialmente en Euskadi, donde Casado es el único responsable; las encuestas que dan ganador al PSOE, aumentando las diferencias. Dudo de la capacidad de Casado para llegar a acuerdos razonables, ni que pueda vencer su odio, ni que renuncie a ser el líder de la oposición...