domingo, 28 de febrero de 2016

EL DOMINIO DE LA INTRANSIGENCIA

     En democracia los ciudadanos votan para que los partidos formen gobierno. En las elecciones del 20D, el pueblo no lo ha puesto fácil, pues para gobernar era imprescindible dialogar y mucho. Un arte poco usado por el abuso de las mayorías absolutas del bipartidismo. Además, en los cuatro últimos años, el autismo del "PP" ha prescindido absolutamente de él, haciendo inútil el Parlamento. Esa pérdida de hábitos, la bisoñez y protagonismo de algunos líderes, hacen ahora más difícil cumplir el mandato del pueblo. El diálogo precisa ciertas virtudes, interés en llegar a un acuerdo y valorar al contrario. Después de perder el tiempo con dos negativas de Rajoy, se ha conseguido un acuerdo de intenciones entre C's y PSOE, algo que no se producía hacía tiempo. Un triunfo del diálogo sobre la intransigencia que, leído despacio, es mayoritariamente un texto progresista que permite correcciones, precisiones y añadidos. 
    La aritmética actual exige para gobernar el acuerdo de tres partidos. Pero, además, el "PP" tiene más de un tercio de escaños en el Congreso y mayoría absoluta en el Senado: cualquier reforma de la Constitución exige su apoyo y es de esperar dificultades para sacar las leyes. Para prescindir del "PP", algo que parece estar presente en la opinión pública, haría falta que C's, Podemos y PSOE negociaran con intención de acuerdo. Además, la reducida soberanía económica exige que las cuentas sean visadas por Europa y parece que nuestra deuda y el posible déficit en 2016, no lo van a poner fácil. De ahí que resulte incomprensible, con esa realidad, entender que Podemos se oponga a un pacto a tres, exija un "referéndum" sólo viable con una reforma constitucional e imponga un gasto inasumible. Indudablemente no tienen voluntad de negociar, máxime si las concesiones a C's, necesarias en la negociación, se critican con medias verdades, ya en lenguaje electoral. Y, además, siguen desprestigiando al PSOE.
   Sin duda la negativa de Podemos al apoyo de Sánchez ha supuesto un respiro al "PP", frente a la presión que supone el acuerdo de los que creía deberían ser sus socios. Más si se tiene en cuenta que lo acordado debería formar parte de su programa, pues el acuerdo tiene más duración. Por otra parte el rechazo a Rajoy es cada vez más fuerte: 9 de cada 10 españoles cree que los casos de corrupción requieren una renovación a fondo y el 75% considera que el tiempo de Rajoy ha pasado. Sólo le mantiene la actual estructura del "PP" que no permite un cambio de candidato sin el consentimiento del autodesignado Rajoy. Si no gobernara ahora, el desastre en el "PP" sería enorme y necesitaría un inmediato Congreso para conseguir su regeneración.
   Parece evidente que ante el nuevo reto de un gran cambio y la necesidad de una regeneración moral de los usos públicos, la política y sus representantes, con sus intransigencias, han perdido su capacidad transformadora y los principales actores de la democracia, los partidos, no han representado adecuadamente al sector mayoritario de la población. La pequeñez de sus miras inmediatas de triunfo y sus estrategias para conseguirlo han pesado más que el mandato popular. Y eso, aunque no parezca a muchos, son valores políticos, populares y democráticos superiores al uso impropio que se está haciendo de los conceptos de izquierda y derecha para conseguir sus fines.
    Ahora que ya estamos en abierto proceso electoral, espero que el PSOE sea capaz de dejar atrás sus divisiones y afronte con valentía las necesidades urgentes de nuestro pueblo. El Comité Federal ha sido obedecido y ya la unidad de España no peligra, pero Cataluña necesita diálogo urgente, pues la reforma constitucional se encuentra en un callejón sin salida. Sin olvidar que Podemos trata al PSOE como su enemigo a batir y a destruir. Pero éste no debe seguir ese juego y ofrecerles diálogo.  

domingo, 21 de febrero de 2016

PEDRO SÁNCHEZ EN EL LABERINTO

   Después del 20D salió como fuerza más votada una derecha aparentemente desprestigiada y corrupta. Quizás fue un voto de fidelidad, también pudieron pensar que era el menos malo de los que se presentaron, que las imputaciones eran mentira, o bien influyó el miedo a perder lo que se tiene. Espero que lo ocurrido estos días provoque nuevas respuestas. Dos irresponsables negaciones de Rajoy a ser investido y la nueva designación del rey, colocaron a Sánchez en el centro del laberinto: primero venció las trabas de su propio partido, con la brillante salida a la "consulta a los militantes", después vinieron líneas rojas, esperpentos, zancadillas e indecisiones. Todos estaban en campaña para las anticipadas aunque, eso sí, no debería notarse, para no perjudicar sus intereses. Nos están enseñando a todos pero pienso que Sánchez es el que más lecciones está recibiendo y posiblemente entre todos, sin pretenderlo, estemos forjando un "líder".
   Sánchez tiene tres opciones: gobierno en minoría, en coalición o elecciones. Como novedad importante hay que resaltar que se ha logrado un Congreso de los diputados, mucho más representativo, que está empezando a ser el corazón de la vida política de España. Por otra parte en ese debate principal a tres necesitan todos mucha cintura, paciencia y realismo. La incompatibilidad que declaran C's y Podemos puede hacer naufragar el proyecto de Sánchez y reforzar las expectativas de Rajoy. Veamos:
    Hasta ahora todo apunta a que PSOE y C's están ultimando un pacto de legislatura, aunque existen matizaciones de C's que van desde la negativa absoluta a formar gobierno y llegar como máximo a la abstención. Sin duda, lo que nos llega de esta negociación se presenta con una buena dosis de responsabilidad por ambas partes. El pasado jueves Rivera ha dicho que "la abstención no es inamovible" y ha propuesto "debatir otras fórmulas distintas al Contrato Único" (los dos mayores obstáculos). Sin duda, la negociación avanza, demostrando que el entendimiento es posible. Hasta ahora.
   El grupo Podemos tiene serios problemas para permanecer unido (Compromís ha negociado su apoyo al PSOE y "En Común" quiere ser autónomo). El esperpento a la salida de la visita del rey pareció carecer de reflexión, aunque el documento, ya meditado, presentado el lunes bajo el título: "Bases políticas para un Gobierno estable y con garantías", como punto de partida para una negociación con Sánchez, pareció peor que la primera presentación. Además Iglesias escenificó una agresiva presentación en la que él mismo se postulaba para formar gobierno, advirtiendo que podría recibir a Sánchez hasta el jueves... La propuesta incluía supeditaciones de la justicia a su programa y aspectos económicos muy discutidos en todos los medios; lo que le ha obligado a dos importantes cambios en menos de 24 horas, pues se podía arruinar su búsqueda de votos. Pese a todo sigue con la mirada puesta en nuevas elecciones e intentando culpar al PSOE de no llegar a un acuerdo y acusarle de preferir a la derecha. Sánchez ha reaccionado con rotundidad, aunque sin ruptura. Afortunadamente aguanta. 
     El pasado jueves Garzón ofreció una salida para una negociación a cuatro entre PSOE, Podemos, Compromís e Izquierda Unida-Unidad Popular. La mesa a cuatro propuesta no tiene fecha prevista y nace sin anteponer exclusividad con nadie. Iglesias ya ha afirmado que sólo hablará de la formación de gobierno (excluye a Rivera y dificulta la negociación de Sánchez) y no de programas, añadiendo: "No quiero perder el tiempo con relatos". Espero que no tengamos que reconocer que en esta negociación ideológicamente más viable, el "ego" de Iglesias pueda resultar el mayor obstáculo.
    Rajoy en Bruselas habla del 26 de junio, frotándose las manos. Está en campaña. La realidad es que el viejo tiempo se muere y no nace el nuevo. Malo para todos. 
  

domingo, 14 de febrero de 2016

LA NECESARIA CATARSIS

    Desde hace años asistimos atónitos a la publicación de documentos y grabaciones que comprometen al actual "Presidente del Gobierno en funciones" y muestran la íntima unidad entre corrupción y partido del gobierno. Con frecuencia asistimos a espectáculos que suponen burlas a la democracia. Se gobierna por decreto y se hace gala de autismo político, promulgando leyes que necesitan consenso. Hacen recortes que ahogarán el futuro al producir la degradación de los servicios públicos y Leyes que permitan violar la dignidad del trabajador, aumentando la brecha social, y otras que pretenden la impunidad de los corruptos. En una palabra, se está produciendo una degradación de la democracia. La salida de esta enorme crisis de valores no se puede justificar con una falsa mejora de la economía, nacida por decisiones foráneas y cuyos efectos sólo son notados por unos pocos. Hacen falta nuevas reglas del juego que dejen atrás el pasado y regeneren la política. Hace falta una catarsis ética y política. Esta percepción, desde el 20D, ha experimentado una aceleración. Veamos: 
    En lo político, todo apunta a que Rajoy ha intentado marcar el camino al rey en su provecho, sin conseguirlo, para luego culparle de su situación; los medios de comunicación del Estado sufren un dirigismo vergonzoso. El intento de sembrar el pánico ante una nueva mayoría es indecente: Rajoy afirma, "un gobierno tripartito de minorías, es un error no ajustado a los parámetros democráticos"; García Margallo, "un gobierno con PSOE y Podemos haría que España se convierta en el primer país en abandonar la coalición internacional contra el Estado Islámico"; Fernández Díaz: "ETA espera un gobierno de PSOE-Podemos como agua de mayo". Rajoy inicia consultas y marca agenda. No entiende que, por su espantá, el rey ha designado a Sánchez.
    En la corrupción, están quedando más claras las viejas pautas. Afirmó a sus diputados en el Congreso: "Esto se acabó y no se pasa por ninguna"; al día siguiente blindó a Rita Barberá en el Senado, haciéndola miembro de la mesa. Lo mismo que a Mª. José García Pelayo (ex alcaldesa de Jerez de la Frontera e implicada en la Gürtel) en el Congreso. Queda claro lo engañosas que son las promesas de Rajoy para luchar contra la corrupción, aunque también podemos pensar: ¿Lo que sabrán ambas? A la vez, se están descubriendo nuevos implicados en las grabaciones de la Gürtel, en Valencia, en el Madrid de la Púnica... ¿Alguien cree que Rajoy puede liderar la regeneración? El "marianismo" está agotado y el "PP" debe adelantarse para evitar ser arrastrado.
    Hasta ahora Iglesias ha demostrado su eficacia en los asientos para su grupo en el Congreso, usando una dura crítica a todos, que los hechos han demostrado otra cosa. La crítica es infinitamente más sencilla que la política y que resolver los problemas de los ciudadanos. Así para parar los desahucios, no basta, como dice Podemos, con prohibirlos por ley. Es curioso que habiendo aplaudido las resoluciones del Tribunal de Estrasburgo en materia de desahucios, en su primera proposición de ley sus propuestas entren en conflicto con otras leyes nacionales e internacionales.  
    El gobierno anterior deja al país lleno de trampas e inconvenientes: la economía está en una situación preocupante; hay mucho que legislar y consensuar, los gastos sociales exigen inmediatez; las relaciones con la UE serán difíciles y complejas, con avances y retrocesos. Eso sólo puede salir adelante con un gobierno unido, que entienda y asuma los problemas y, hasta ahora, no veo a Iglesias en ese papel. Espero desdecirme.
    Sobre la corta reunión entre Sánchez y Rajoy, donde le negó la mano en público, me acojo al titular de El Plural : "Sabíamos que Rajoy no era un político decente. Ahora sabemos que tampoco es educado". Sigue pensando que "su" lógica es "la" lógica.

domingo, 7 de febrero de 2016

EL PERRO DEL HORTELANO

   Lope de Vega sacó de las musas, en 1618, una obra palaciega, sobre una enamorada despechada, basada en el viejo dicho: "El perro del hortelano ni come ni deja comer". En esta nueva etapa política, Rajoy ha hecho de "perro" no aceptando su investidura y poniendo toda serie de obstáculos a Sánchez que, sin sus miedos, ha sido responsable al aceptarla. La falta de sentido de Estado de Rajoy, la que tanto invoca, es total. Ha metido a España en un "limbo institucional" que ha querido prolongar "sine die", e incluso ahora sigue en espera con un inmovilismo, tolerado por su partido, que perjudica a España y pasará factura al "PP". Mientras su especial trato a la corrupción propicia nuevos imputados: Sr. Rajoy, retírese cuanto antes y deje "comer" a los demás. 
    Recordemos que el "gobierno en funciones" no puede firmar tratados ni tomar decisiones que comprometan al siguiente: en esta línea se ha rechazado el viaje del rey al Reino Unido preparado por Rajoy. También se extienden sus limitaciones a las funciones de la nueva Cámara que no puede someter a control a un gobierno en funciones. Mientras, los independentistas remontan vuelo y se paralizan proyectos de interés. El "PP" debería "reconsiderar" la falta de responsabilidad de su presidente y evitar prolongar una situación que merma la gestión y el ejercicio de la democracia, sólo por satisfacer su "ego". Tan ensimismado está en su persona que no acepta otro partido y él de timonel. Es un peligroso dogmatismo, creerse imprescindible en este momento. 
    La aceptación por Pedro Sánchez de la investidura, tiene la virtualidad de romper el bloqueo que la irresponsabilidad de Rajoy había creado. Si Sánchez tiene éxito habrá investidura y un gobierno progresista/reformista que tiene mayoría en nuestro pueblo y si fracasa empezará a contar el plazo para unas nuevas elecciones que, aunque no son deseables, pueden aumentar la abstención y seguir sin soluciones.
    Ahora le toca a Sánchez explorar los apoyos entre las distintas fuerzas que han dejado clara su mutua incompatibilidad, si bien es cierto que la política obliga a veces a fabricar aliados entre los que se consideraban adversarios hasta la víspera. El entendimiento con IU, con sus 800.000 votos, ha sido clarificador por su simbolismo en la representación histórica de la izquierda. Con "C's", un turno casi obligado, ha dejado clara su afinidad con el "PP". "C's" ocupa un espacio de centro/derecha, capaz de pactar sobre programas sin problemas de pasado. Es el grupo que nunca ha sabido ser el "PP".
    Pablo Iglesias insiste en sus "ya denostadas propuestas", a la vez que expresa su desconfianza hacia el PSOE, censurando a Sánchez por esperar el mandato del rey. El pasado miércoles se unió al "PP" para precipitar la investidura, pese a ser competencia exclusiva del presidente del Congreso. No ha explicado por qué no se movió en los pasados 42 días perdidos por el "PP". Era de esperar que en el primer encuentro, siga exigiendo y no negociando. Sus aspiraciones de sillón están muy por encima de los programas. Y su estrategia es desgastar al PSOE con vistas a unas elecciones anticipadas. Sánchez debe seguir su ritmo, pues hasta ahora es el único que cree que España necesita soluciones, diálogo continuo y generosidad para encontrarlas, y no exhibicionismo. 
    Se acelera tanto la política, que pido disculpas si mañana lo veo de otra forma.

domingo, 31 de enero de 2016

LA SEGUNDA RONDA

    La segunda ronda de audiencias del rey para proponer un candidato a la presidencia del gobierno arrancó con más pesimismo y cansancio que la de la semana pasada, después del "no pero sigo" de Rajoy, con una total falta de sentido de Estado, que impidió marcar tiempos. Parece que el gobierno ha intentado sondear la legalidad de una disolución de las Cortes sin investidura, pese a que la Constitución no prevé repetir elecciones sin que haya votación. Trata de evitar, como ha hecho siempre, el incómodo debate, esta vez con derrota incluida, a la vez que pasa la presión y el desgaste a Sánchez. Rajoy sigue con la idea de que lo único razonable es que gobierne él por ser el más votado, lo demás es cosa de los "antisistema", y la corrupción no es importante, no son todos. Con el gobierno en funciones, el Poder Judicial renueva la presidencia de tribunales clave con toda la carga de sospechas que ello lleva y se toman decisiones económicas importantes. Mientras el debate político, en negativo, continua.  
    Cada vez suena con más fuerza la necesidad de cambiar a Rajoy y su entorno más comprometido, en aras a conseguir la nominación. Una necesidad que el interesado no ha admitido hasta ahora. Se habla incluso de Cifuentes como presidenta del partido y de Margallo o Alonso como candidatos a la presidencia. La realidad es que surgen nuevos casos de corrupción que ratifican el carácter estructural de la trama, incluso la destrucción de pruebas puede imputar al "PP" como organización. El caso "Taula" en la comunidad valenciana puede dejar al descubierto, entre otras cosas, la ilegalidad en la financiación de las campañas electorales, al igual que aparece en la Gürtel. Así Rajoy es con claridad un "presunto antisistema". Curioso, ¿no? Rajoy debería pensar también, cuando hace sus ofertas citando el modelo Alemán, que el "PP" no es el CDU, ni el PSOE es el SPD: la historia y el autismo político durante su mandato nos diferencian y dificultan sobremanera el entendimiento. ¿Es que no lo sabe?
    Respecto a Podemos, se palpa que el rechazo social está en continuo crecimiento, especialmente desde la rueda de prensa convocada por Pablo Iglesias a la salida de su primera entrevista al Rey. Pese a todo, él sigue en campaña para destruir al PSOE y ganar votos en las anticipadas, aunque quizás se lleve una sorpresa. Por dar alguna esperanza a la vía progresista, creo que ya hay alguna voz que, huyendo de las máscaras, las ofensas y los referéndum imposibles de cumplir, lanza puentes. Aunque sean pocas las posibilidades de entendimiento, el intento es moralmente necesario.
   Mientras Ciudadanos, sin estridencias, juega en todas las partidas, aunque sus preferencias se inclinan por un Gobierno del "PP" sin Rajoy. Ahora empiezan a valorar la opción de dar respaldo a Sánchez, suponiendo la renuncia de Podemos a la consulta.
    En estos días barones y no barones del PSOE hacían públicas su opiniones, cada vez más matizadas y menos entendibles. Pese a las dificultades de propios y extraños parece que Sánchez llegó fuerte al Comité Federal del sábado. Se acordó: en primer lugar que la votación para elegir al secretario general, en la que participarán todos los militantes socialistas, será el 8 de mayo y el Congreso el fin de semana del 21 y el 22 de mayo; como ya había anunciado, Sánchez someterá a una consulta con la militancia sobre los pactos. Ha quedado constancia de que "Rajoy abandone toda esperanza, el PSOE no le va a indultar con su voto y va a votar contra su investidura." 
    Ahora han acabado los versos sueltos y llega el momento de demostrar con una sola voz que a España le interesa un gobierno progresista que recupere los cuatro años perdidos con el "PP". No por este acuerdo se han acabado las dificultades, más bien comienzan a partir del martes si el rey decide que el PSOE se someta a la investidura.

domingo, 24 de enero de 2016

EL TIEMPO DE PEDRO SÁNCHEZ

         La sorprendente ocurrencia de Pablo Iglesias de presentar un gobierno cerrado y a su conveniencia, ha dado la coartada a Mariano Rajoy para ganar tiempo con todo el poder en sus manos y mantener su candidatura sin comprometer un programa de futuro, a la vez que se distancia del desgaste de la nueva batalla del poder, mientras continúa su campaña para unas, más que posibles, elecciones anticipadas. Lo que deja a Pedro Sánchez, ante la nueva mascarada de Iglesias, en mala situación con Ciudadanos y con mayores dificultades internas. Pero también, este vórtice político cargado de insultos, descalificaciones y actitudes teatrales ha parido, como suele ser frecuente, un nuevo tiempo en el que aparecen otras formas de entender la democracia, sobre la base de hacerla más representativa y transparente. Esta atractiva experiencia política, necesita alumbrar líderes capaces de llevarla a cabo. Quizás sea éste el momento de Pedro Sánchez. Su fracaso sería frustrante y podríamos volver a lo mismo. Analicemos:      
    Las dificultades internas parten de algunos de los llamados barones, que han utilizado la libertad de expresión, que a veces niegan en sus agrupaciones, fuera de tiempo y lugar. Un momento excepcional para España necesitado de prudencia, unidad y discreción, lo que no supone falta de crítica y transparencia. ¿A quién pensáis que estáis beneficiando? Todos creemos, y Sánchez el primero, que la unidad de España no es negociable y que los cambios deben realizarse partiendo de la legalidad vigente. 
    Intentar explicar que con las normas del Senado, ni CDC ni ERC llegaban al 15% del voto en Barcelona, pero "tanto el PP como el PSOE" optaron por interpretar el Reglamento en el sentido de que ese porcentaje de voto pudiera ser global, utilizando la media en todas la circunscripciones, y si lo superaraban, podrían tener grupo propio. Cesiones que nada tienen que ver con futuros pactos de investidura o gobierno. De todo ello no es honesto hacer leña. Además, no se puede negar la palabra en la cámara territorial cuando hay intención de hacer política y no sólo amenazar con la ley. 
    España necesita un nuevo "PP" que hable y escuche con y al pueblo, pues también desde la oposición hay que tener sentido de Estado. Aquel viejo tiempo de "cuanto peor mejor" debe terminar y dar paso al diálogo con todos. Cualquier ideología política exige humildad, trabajo, sacrificio, transparencia y honradez. Las prácticas indeseables causadas por la codicia, al amparo de la ideología, deben desterrarse.  
    Iglesias, a la salida de la entrevista con el rey, salió con máscara de líder. Javier Cercas escribía en el País semanal nº. 2051 de 17/01/2016: "Hay quien teme que, si la cúpula del Podemos llega al poder, se quite su máscara socialdemócrata y aparezca el rostro bolivariano; lo que yo temo de verdad es que detrás de la primera máscara aparezca otra, y luego otra y otra. Y que al final no haya nada." o como resalta el mismo artículo: "Recelo del moralismo de Podemos porque la virtud no se predica ni se exhibe, sino que se ejerce, a ser posible a escondidas". Esperemos que en la última máscara aparezcan programas y políticas antes que sillones a repartir, como tantas veces ha repudiado a la casta. Parece, por sus juegos, que sigue en campaña electoral. 
    Pedro Sánchez, en la rueda de prensa a la salida de la entrevista con el rey, ha estado prudente, equilibrado y consciente del difícil momento que le toca vivir, utilizando un lenguaje y una soltura a la que no estábamos acostumbraos. Quizás las dificultades den paso al estadista que hoy necesitamos. ¡Ojalá!
    Ciudadanos necesita salir de la neutralidad y arriesgar si quiere que salga un gobierno reformista y progresista estable. España lo necesita. Aún creo en un acuerdo.

domingo, 17 de enero de 2016

COMIENZA LA LEGISLATURA DEL CAMBIO

   Durante cuatro años, Rajoy basó su estrategia política en latiguillos, como: "mis decisiones son las únicas posibles", "la justificación de lo injustificable, es por Zapatero", "ahora no toca", "las protestas pueden conducirnos al desastre", "somos los que más hemos luchado contra la corrupción" y "el que tiene mayoría de votos debe tener el gobierno"... Que impidieron ejercer la verdadera acción política basada en acuerdos en el Congreso y pedagogía pública en sus acciones. El lunes cometió el error, muy en su línea, de asociar la reforma constitucional con su investidura. Todo ello para ejecutar una política asocial y carente de ética que hoy pesa demasiado para creer que un cambio como el que necesita España puede hacerse con él en el gobierno.
    Ahora, el nuevo Congreso, al que el pueblo parece exigir diálogo, honestidad, transparencia y cercanía, ha sido enormemente variopinto, más renovado, más joven y más femenino que esperemos responda a las expectativas creadas. El discurso del nuevo presidente, Patxi López, del PSOE, ha sido brillante, oportuno y realista, dejando frases como: "España no es un mapa ni una identidad; es un pacto ciudadano por la libertad". Ha sido una pena que el exceso de protagonismo de Podemos haya tapado buena parte del significado político de esa primera sesión. El pacto PSOE-Ciudadanos ha obligado al "PP" a renunciar a la presidencia del Congreso, también gracias a un candidato muy aceptado. Iglesias se sintió ofendido y votó a su candidata a la vez que atacaba a Sánchez afirmando, sin razón alguna, que todo era síntoma de que iban a pactar con el "PP", pese a saber que a ese pacto dijo "no" el Comité Federal. La respuesta del PSOE fue en el Senado, cediendo un puesto de la mesa al PNV, después de intentar un pacto con Podemos. El apoyo del PSOE para formar grupo en el Senado a ERC y CDC debiera explicarse, pues ha creado una alarma, quizás infundada.
    Pablo Iglesias ha dejado a Podemos fuera del primer gran pacto del nuevo Congreso, poniendo líneas rojas, en este caso simplemente organizativas. Un extraño maximalismo, que daba la impresión de que más que negociar, exigía. La nueva postura parece distinta, aunque sigue en arenas movedizas. Da la impresión de que están en campaña para unas elecciones anticipadas y quieren dejar claro que no son culpables del adelanto. Espero que los que quieren una opción de progreso negocien hasta el acuerdo de investidura, dando preferencia a la agenda social y moral sobre otros aspectos, que en la actual situación deberían aplazarse. Sin que suponga por ello la renuncia, pues la reforma constitucional exige "quórum" y lograrlo precisa maduración. Por su parte Sánchez necesita menor velocidad de crucero en su caminar hacia el pacto.
     Para que el dialogo dé resultados hay que romper previamente las rigideces actuales del "todo o nada y ahora", "no es posible otra solución" o "el que no está conmigo está contra mí" que han presidido el aislamiento político propiciado por el "PP" y que actualmente aún está en el ambiente. Los sistemas políticos demasiado rígidos suelen ser más frágiles que los más adaptativos y que unas nuevas elecciones es difícil que cambien sustancialmente la actual aritmética. Lo que sí es más probable es que España salga dañada y sea menos creíble.
    No olvidemos que las soluciones para nuestro país son en buena parte globales; que las aportaciones locales en lo social y moral deberán ser tomadas dentro de una necesaria unidad y con el mayor apoyo ciudadano, debido a dificultades financieras, y que la globalización, para cambiar su rumbo, necesita más gobiernos progresistas en Europa. Resaltar que en 48 horas ha existido más diálogo y cambios para adaptarse, que en los últimos cuatro años. Soy optimista, aunque la razón me aconseja lo contrario.